BUENOS AIRES - Policía detuvo anoche en la localidad bonaerense de Los Polvorines a dos hombres acusados del doble asesinato a hachazos de un matrimonio en las inmediaciones de la ruta Panamericana. En tanto, los investigadores no hallan rastros del paradero de los hijos de la pareja, que permanecen desaparecidos desde hace más de una semana.
De Milagros, de 8 años, y Agustín, de 11, no se tienen noticias desde el miércoles de la semana pasada, día en que fueron junto a sus padres a la casa del padrino de la nena. Por su parte, la organización Missing Children se sumó a la búsqueda de los hijos de la pareja.
Los dos hombres detenidos -uno de los cuales tendría antecedentes criminales- fueron trasladados a una dependencia de la fuerza en la ciudad bonaerense de José C. Paz.
El fiscal de Zárate-Campana, Marcelo Pernici, había asegurado que el matrimonio pudo ser víctima de una venganza mafiosa por motivos económicos. Pernici indicó que el doble crimen tiene todo el aspecto de una venganza mafiosa perpetrada por alguna banda que tenía cuestiones con esta gente, la cual no gozaba de buen concepto en la zona por cuestiones vecinales. Cuando se refirió a la desaparición de los niños del matrimonio
Pernici indicó: Es raro.
En tal sentido, voceros de la organización Missing Children indicaron a la agencia Noticias Argentinas que ya se habían puesto en contacto con la familia de los chicos para colaborar en la búsqueda. Tuvimos dos llamados de personas que dijeron haber visto a los chicos en Tigre y en San Miguel, pero en ninguno de los casos tuvimos éxito, explicaron desde la organización.
Missing Children comenzó a distribuir la foto de los hijos del matrimonio que componían Marcelo Mansilla, de 41 años, encargado de una estación de servicio de Tortuguitas, y Sandra Rabago, de 37, ama de casa.
Los cuerpos de la pareja fueron encontrados el martes a la vera de la ruta Panamericana, a la altura del kilómetro 59,5, a la altura de Campana, y según las autopsias realizadas, el hombre y la mujer fueron asesinados a hachazos y llevaban en el lugar al menos tres días antes, de acuerdo con las pericias.
El hombre tenía dos hachazos, uno en la nuca y otro arriba de la oreja izquierda, y la mujer uno en el rostro.
A su vez, el fiscal Pernici reconoció que el caso es macabro, no sólo por cómo se cometió el doble crimen, sino también por la desaparición de las criaturas. Un dato significativo que reveló Pernici fue que la pareja tenía una relación familiar bastante tirante con el resto de sus parientes, al punto que algunos de sus hermanos no tenían los teléfonos móviles de esta pareja.
La mujer tenía 11 hermanos, algunos de los cuales salieron ante la prensa a pedir por la aparición de los chicos.