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Robaron casi un kilo de oro

18 de mayo de 2008 - 00:00
El misterioso robo de casi un kilo de oro fue denunciado ayer en la Unidad Judicial número 1. El hecho ocurrió en la propiedad de la familia Natilla, ubicada en calle Esquiú al 200, pero hasta el momento no se pudo determinar con precisión cuándo fue el hurto de las joyas, que estaban discriminadas en alrededor de 50 anillos, 15 medallas, cadenas y hasta una lapicera.

Los elementos de valor estaban guardados, según precisó el damnificado, en una suerte de cofrecito que a su vez ocultaba en el interior de una de las habitaciones del inmueble. Natilla advirtió que le faltaban las joyas -que pesan alrededor de 800 gramos- hace dos días, pero indicó que desde hace un mes y medio no controlaba si permanecían en el lugar donde las ocultaba.

El cofre mencionado no tenía seguridad. Y no se registraron indicios de que la propiedad haya sido violentada ni que hubiesen ingresado extraños.

El caso fue puesto en conocimiento del fiscal de instrucción en turno, Alejandro Dalla Lasta, quien ordenó una serie de medidas para determinar la identidad de los ladrones. Desvalijaron una casaPor otra parte, durante la tarde del viernes, delincuentes ingresaron en la casa de la familia Silva, ubicada en el barrio Parque Norte, y en cuestión de minutos se llevaron una importante cantidad de elementos de valor.

Los sujetos aprovecharon que en la vivienda no hubo moradores entre las 19 y las 21 horas aproximadamente, para violentar la puerta del fondo y así lograr el ingreso a la vivienda. Entre otros elementos, se llevaron un televisor, una videocasettera, un reproductor de DVD, cubiertos, un frasco con monedas que ahorraban, ropa de los niños, y hasta cubiertos de la cocina.

La denuncia fue radicada en la Unidad Judicial Nº 8, desde donde se ordenó que se realizaran pericias para identificar a los autores del hecho. Los denunciantes señalaron algunos nombres de sospechosos.



Robos Durante la noche del viernes, una joven identificada como Fernanda Córdoba denunció que fue víctima del arrebato de un teléfono celular y de un buzo que llevaba en sus manos. El hecho ocurrió en la esquina céntrica de Caseros y República, donde la presencia de tránsito vehicular y peatones en la zona no fue obstáculo para que un delincuente, de alrededor de 1,70 metros de altura de tez morena, la despojara de sus elementos. El hecho es investigado por el personal de la Unidad Judicial Nº5.

Por otra parte, otra motocicleta fue sustraída a las 23 del viernes en la esquina de calles Nieva y Castilla y Sánchez Oviedo. Esta vez el damnificado fue un joven identificado como Eugenio Anzolini, quien la había dejado estacionada en la vía pública, y al cabo de algunos minutos, regresó y se dio con que delincuentes se la habían llevado. Ambos hechos son investigados por el personal de la Unidad Judicial Nº5.
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