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Cara y Cruz

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8 de agosto de 2022 - 00:25

En una entrevista concedida al diario La Nación, el especialista en electroquímica Ernesto Calvo remarcó las deficiencias de la política minera nacional respecto de la chilena en lo que se refiere al aprovechamiento de las existencias de litio y consideró que, más importante que el volumen de mineral, es desarrollar tecnología para extraerlo a menor costo, más rápidamente y con mínimo impacto ambiental.

Calvo es doctor en Química por la Universidad Nacional de La Plata e hizo su posdoctorado en el Imperial College of Science and Technology, Chemistry and Material Science de Londres. Además, es investigador superior del Conicet y profesor titular consulto de la UBA, y fue director del INQUIMAE. En 2017 recibió el premio Bright Minds Challenge en los Países Bajos.

Entre las aristas que abordó sobre el fenómeno del litio, se destaca el provecho superior que obtiene el Estado chileno de la explotación de sus reservas. Mientras que en la Argentina, por imperio de la ley nacional, las empresas abonan por regalías un 3% del valor bocamina, en el país trasandino el porcentaje puede llegar a un 40% dependiendo del valor de mercado.

En Chile, “las regalías son crecientes y establecieron, muy inteligentemente, que si el valor de la tonelada de carbonato de litio equivalente supera los U$D 10 mil, las regalías deben ir subiendo proporcionalmente hasta llegar a un 40%. O sea que hoy en Chile tendrían que cobrar 40% de USD 72 mil la tonelada. Argentina va a cobrar 2 o 3 %”, ilustró.

Es un dato importante, porque el valor de la tonelada de litio se disparó de U$D 9.000 a U$D 72 mil desde el estallido de la guerra en Ucrania. Calvo consideró que el precio no bajará y que la demanda superará la oferta por lo menos durante la próxima década.

“Comparado con Chile, la política de litio de Argentina es terrible. Es muy mal negocio para la mayor parte de los argentinos. Para algunos pocos debe ser bueno”, dijo Calvo.

Para el investigador, es posible reformular el esquema porque no es probable que las empresas dedicadas a la explotación del litio se retiren. Las condiciones objetivas en el triángulo que conforman Argentina, Chile y Bolivia son mucho más favorables que en otras regiones del mundo, donde el proceso de extracción es más caro y tiene un impacto ecológico mayor porque se obtiene de rocas, disolviéndolo con ácido sulfúrico en “un método sucio de minería tradicional”, y no de salares mediante evaporación del agua, como acá.

Más importante que las existencias de litio es desarrollar tecnología para extraerlo y agregarle valor en el país Más importante que las existencias de litio es desarrollar tecnología para extraerlo y agregarle valor en el país

“Hay mucho más litio en Sudamérica que en Australia pero, aunque es más fácil sacarlo en Australia, es más caro. En Australia, se necesitan USD 9 mil para extraer una tonelada de litio, mientras que en Sudamérica, se necesitan entre USD 3 mil y USD 3500”, consignó.

A su criterio, es importante desarrollar tecnología para extraerlo con un uso menos intensivo del agua.

“Si el litio va a permitir almacenar energía sustentables, la extracción también tiene que ser sustentable. La extracción no puede ir en contra de las comunidades, del agua. Nos planteamos si era posible, para extraer el litio, utilizar el mismo mecanismo químico que usan las baterías, o sea, utilizar los electrodos que usan las baterías. Nuestro desarrollo consiste en dos electrodos que funcionan como dos esponjas. Uno capta el litio y el otro capta el cloruro de la salmuera. Luego, pasando una corriente eléctrica e invirtiendo el signo de la corriente en una solución de recuperación, se recupera el cloruro de litio de alta pureza y después el carbonato de hidróxido”, explicó.

El mecanismo que plantea no requiere evaporación del agua. “Siempre se utiliza agua: no hay ningún método minero que sea totalmente benigno en ese aspecto pero hay que minimizar los costos ambientales. No usa compuestos químicos porque usa electrones”, señaló.

“La tecnología es más importante que el litio –concluyó Calvo-. Tener el litio en el suelo no es tan interesante. Sí lo es desarrollar la tecnología para extraerlo, lo que hemos hecho nosotros y otros colegas. La Argentina ha hecho satélites, centrales nucleares, radares. En Sudamérica, Argentina es única en los Premios Nobel de Ciencia que tiene. Nuestra ventaja comparativa no es tener el litio solamente sino la tecnología que le podemos aportar nosotros para venderla al mundo. Eso vale mucho más”.

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