“Las relaciones transatlánticas van más allá de las meras palabras. Somos amigos de Estados Unidos, un socio estratégico”. El canciller italiano Antonio Tajani dio moderadas declaraciones luego de que Donald Trump expusiera a la Primera Ministro Giorgia Meloni con una foto y una leyenda para ridiculizarla: “restraining order needed”. Algo así como “necesita una orden de restricción”, usada cuando una mujer pide una perimetral frente a la violencia de una pareja.
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Las líderes no gozan
Por Pía Cabral
Trump aseguró que la Ministra le suplicó que se fotografiara con ella. “Ni Italia ni yo le imploramos nada a nadie”, fue la respuesta de la cabeza del partido Hermanos de italia.
Meloni fue una de las aliadas más insistentes de Trump. Las relaciones se deterioraron cuando Italia se negó a involucrarse en la guerra de Irán y la líder conservadora defendió al Papa tras duras críticas de Trump.
Un rasgo notorio de los líderes de ultraderecha es la exposición de la misoginia como atributo ideológico. La defensa de los roles de género, o la oposición a políticas feministas como la ampliación de derechos reproductivos, son consideradas parte de lo que acuñaron como “ideología de género”. Esta categoría menor, en virtud de la cual se cancelan incluso medidas contra la violencia de género, desestima e impide el acceso a derechos humanos a mujeres y diversidades.
Frente a las estadísticas sobre atrocidades cometidas hacia las mujeres en todas partes del mundo, descalificar a una mujer en un espacio de poder puede verse incluso como el menos inocuo de los actos del patriarcado conservador.
Disciplinamiento y ritos
Las prácticas se extienden también hacia los varones que desafían el rol exigido.
En 2019, Jair Bolsonaro avaló un comentario ofensivo y sexista en redes sociales, que se burlaba de la edad y el aspecto físico de la esposa de Emanuel Macrón. El meme comparaba a la esposa de Bolsonaro, entonces de 37 años, con Brigitte Macrón, de 66, con la leyenda: “¿Entienden por qué Macrón persigue a Bolsonaro?”. “No humilles al hombre”, respondió el entonces presidente de Brasil.
¿A quiénes dirige Milei el desfile performático de mujeres que presenta como sus parejas?
Como muestra de fraternidad, Bolsonaro le entregó a Milei la “medalla de las tres íes” (III), durante un acto político en 2024 en Camboriú. Las siglas describen la calidad de Imorrivel: inmortal; Imbrochável: un término vulgar que en Brasil alude a la virilidad; Incomivel: se traduce como “incomible”, en la jerga brasileña se usa para indicar la imposibilidad de que un hombre sea penetrado o abordado sexualmente por otro hombre, celebrando la heterosexualidad de una forma discriminatoria y polémica.
Las líderes no gozan
El reciente caso de Giorgia Meloni permite abrir un expediente que bien pudiera incluir otras líderes como a Hillary Clinton, (Estados Unidos), a quien criticaban por su apariencia, tono de voz (estridente, chillona o demasiado aguda, fueron algunos de los calificativos), “simpatía”, o “emociones”, durante sus campañas presidenciales. La revista Newsweek tituló en 2014 “Hillary´s Big Problem: She´s Likeable Enough”: “El gran problema de Hillary: ¿es lo suficientemente agradable?
Ángela Merkel, (Alemania), caricaturizada por su vestimenta y aspecto físico como “ama de casa”, o “bruja”. Jacinda Arden (Nueva Zelanda), blanco de comentarios sexistas durante su embarazo y maternidad en el transcurso de su mandato.
O la Primera Ministra de Finlandia, Sanna Marin, que enfrentó una fuerte controversia con videos de una fiesta privada. Muchos analistas señalaron que el nivel de escrutinio fue mayor al que suelen recibir líderes varones.
Dilma Roussef y Cristina Kirchner fueron foco de representaciones con contenido sexual, edad o aspecto físico. Una foto adulterada de la expresidenta argentina fue tapa de la revista Noticias en 2009, en supuesto éxtasis, con el título “El goce de Cristina”. La misma revista en 2012 publicó en tapa un fotomontaje de un desnudo con el título “La reina está desnuda”.
Es muy común que la discusión sobre un buen o mal gobierno que lidera una mujer se centre señalar atributos asociados a su género, o estereotipos. Cuestiones que no se mencionan en varones líderes.
Trump, y los líderes de derecha que intentan agradarle, encajan perfectamente en la teoría del emasculado, ya citada en esta columna* de la antropóloga argentina Rita Segato.
Este sector conspira cuando se siente amenazado en relación al proletariado, aunque la idea es perfectamente aplicable al desequilibrio de género.
La pensadora francesa Simone de Beauvoir marca: “El privilegio es fundamentalmente económico, y a través de su idealización logra fundamentar su existencia como una norma social que convive con el eterno peligro de la envidia del proletariado que pretende arrebatarle su riqueza. [...] Ante la diferencia y el peligro, absorbe o destruye."
"No olvidéis jamás que bastará una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelvan a ser cuestionados. Estos derechos nunca se dan por adquiridos, debéis permanecer vigilantes toda vuestra vida".
¿Qué dice de un líder la exposición de rasgos de género o asociados a lo feminizado, como calificativos de descrédito?
Beauvoir, en su libro “El pensamiento político de derecha”, lo describe como “el miedo a perder sus privilegios”.
*ver “Narrativa del emasculado”.