Si bien la preocupación por el tema del calentamiento global aparece y desaparece de las noticias según la gravedad de los problemas ambientales, sociales y productivos que lo acompañen, lo cierto es que los problemas climáticos nos recuerdan que el proceso de calentamiento global, en parte natural y otro tanto inducido por la actividad humana, siguen adelante y en pleno desarrollo. Incontrolables. Como en el tango, “hoy un juramento, mañana una traición”, con el tiempo pasa igual, hoy una sequía, mañana una inundación; la naturaleza es imprevista y sigue sus propias leyes, no la de los humanos.
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La debacle climática sigue su curso
Por Rodolfo Schweizer
Las nuevas mediciones
Tal como lo acaba de informar la Unión Geofísica Americana (AGU) en una de sus “cartas científicas” bisemanales, el proceso de calentamiento global por el cual nuestro planeta está pasando en las últimas décadas se está acelerando. Ahora se ha demostrado que el periodo 2023-2024 ha sido el más calientes de que se tenga memoria, según los registros que se empezaron a tomar desde 1880, al haberse superado los 1,5 grados centígrados (°C) en aumento de temperatura media del planeta. Los estudios que nos sirven de base demuestran que el aumento de +0,2 grados que se venía dando por década entre 1970 y 2015, ha pasado a ser, entre 2015 y 2025, de +0,33 grados por década, un salto del 75%. (https://agupubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1029/2025GL118804).
Los resultados de esta investigación de ahora se publicaron el pasado 6 de marzo de 2026, un momento en el que todavía se supone que estamos bajo el paraguas de los Acuerdos de París (COP21), donde la comunidad internacional, conformada por 195 países miembros, acordó el 12 de diciembre de 2015 firmar un acuerdo prometiendo hacer lo necesario para no pasar de 2 grados centígrados con el calentamiento inducido por la actividad humana, también llamado “efecto invernadero” a futuro. Aclaremos que luego se bajó el límite a no más de 1,5 grados centígrados a pedido de los países-islas. Los 1,5 grados centígrados de aumento es con respecto a la temperatura tomada como referencia del planeta hacia 1880, la era preindustrial. El acuerdo entró en vigencia el 3 de noviembre de 2016 con 96 países firmantes, incluyendo el nuestro.
Lo interesante de este estudio es que, para determinar solamente el efecto de la actividad humana en la generación del efecto invernadero, se han dejado de lado otros efectos naturales en la temperatura del planeta, como ser el efecto de El Niño, la corriente de agua calida que cruza el Pacífico a la altura del Ecuador, la cual aporta calentamiento al agua de mar de unos 0,5 grados C, que luego contribuye con 0,1-0,2°C al calentamiento global con su evaporación. También el de La Niña con su aporte de enfriamiento. Además, al no haber ocurrido grandes erupciones, no se incluyó el efecto de volcanes ni el de los aerosoles, estos últimos que al cristalizarse en la alta atmósfera reflejan parte de los rayos solares, enfriando el planeta. Recordemos que el dióxido de azufre, SO2, principal causante en el pasado de este problema, fue puesto bajo control al ponerse a partir de 1970 un límite a su contenido en los combustibles especialmente de los barcos, que lo generaban y mandaban al espacio (“Clean Air Act” y modificaciones entre 1970 y 1990 en el Congreso de EE.UU.) (https://www.bbc.com/news/articles/cj97npgk92po ).
Cuantificación del problema
El estudio del calentamiento global y su verificación demanda la comprensión de los fenómenos naturales que envuelven a nuestro planeta y su atmósfera, más las alteraciones y los efectos que nosotros, la humanidad, le imponemos con nuestras actividades personales y sociales. También de lo que se mide y cómo. La gravedad del problema a futuro nos obliga a hacer una pausa en nuestra vida personal y social, para comprender y aceptar los límites de nuestros sueños de grandeza o progreso personal, para preguntarnos y prepararnos para enfrentar un problema anunciado a partir de la década que viene, 2030-2040, que puede terminar en un desastre para las generaciones futuras hacia fines del siglo 21. Por ahora, comencemos por aclarar cómo se determina y mide este efecto.
La Temperatura media
La definición del calentamiento de la atmósfera o del planeta no se basa en la medición a cada momento de la temperatura diaria que nos informa un termómetro, sino en base a la medición de la máxima y la mínima del día: la Temperatura Media, que es la suma de esos dos valores, en un mismo lugar, todo dividido por dos (2). Un día tiene, por lo tanto, una sola y única temperatura media cada día. El segundo paso es comparar la evolución de la temperatura media de los días sucesivos a lo largo del tiempo, correspondiente al lugar bajo estudio. El resultado, de notar diferencias, se denomina “anomalía”, la cual una vez medida definirá si el lugar está sometido a un proceso de sobrecalentamiento o no. Obviamente, esto se realiza a lo largo de un tiempo considerable. A nivel planetario, esto toma décadas. A nivel mundial, las organizaciones científicas tienen unas 2.500 estaciones de medición de temperatura en todo el mundo para determinar cómo evoluciona el planeta en este tema, incluyendo los océanos a distintas profundidades.
Basados en este nivel de estudio, en el informe arriba descripto la Unión Geofísica Americana informa que la “anomalía” entre 2015 y 2024 fue de +0,33°C, un 75% más alto que el correspondiente al periodo 1975-2014, en que fue de 0,2°C. Sumados estos dos valores al anterior entre 1880 y 1975 (1,02°C aprox), se tiene que la “anomalía” total hasta la fecha es aproximadamente 1,55°C. Esto nos lleva a establecer que, si la temperatura media planetaria en 1880 era de 13,7-13,9°C, el planeta tiene hoy una temperatura media de 15,25°C, (13,7 + 1,55°C).
Sabido esto, la conclusión es simple: de seguirse en esta tendencia (+0,33°C/década), en la década que viene, 2030-2040, la”anomalía” planetaria nos llevará a un aumento de 1,88°C respecto a 1880, muy por encima del límite acordado en los Acuerdos de Paris de no pasar de los 1,5 grados centígrados de aumento respecto a 1880. Es más, nos estaremos acercando a los catastróficos 2 grados centígrados de aumento. Si a esto le agregamos la posibilidad de que la Corriente de Circulación del Océano Atlántico (AMOC), corriente de agua cálida que regula el clima de Africa, Europa y las Américas y la existencia de las masas de hielo del Artico y la Antártida, siga reduciendo su velocidad tal como lo lleva haciendo en los últimos 20 años (15%), la humanidad está ante la posibilidad de una catástrofe climática en menos de 20 años.
Esto nos lleva a preguntarnos cuál es la situación climática en Catamarca y el NOA. La información arriba expuesta es el promedio de la temperatura media del planeta, no necesariamente la de cada lugar del mismo, que puede estar por arriba o por abajo de los 15,25°C. Cuál es la nuestra? Los datos que vamos recabando son preocupantes. Quizás haya llegado el momento de tomarse en serio las amenazas del cambio climático e irse preparando para enfrentar una situación climática desbordante sin previo aviso, de la cual ya tuvimos un anticipo en 2014 en El Rodeo. La naturaleza sigue y obedece a sus propias leyes, no a las fantasías humanas.