A poco de finalizar la temporada de verano el balance de la actividad turística es, después de varios años, muy positivo, tanto a nivel provincial como nacional. La liberación de actividades y de restricciones a la circulación de los últimos meses tuvo, como se preveía, un impacto positivo. Luego de casi dos años de pandemia, la gente volvió a viajar con propósitos de descanso y entretenimiento. Ayudó, también, el programa Previaje, que dio muchas y buenas facilidades a los turistas.
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Apuntando a las ligas mayores
En Catamarca el turismo es una actividad que viene despegando desde hace varios años. La mala noticia es que, comparativamente con otras provincias de la región, sobre todo algunas con características geográficas similares, Catamarca está atrasada. La buena es que el techo está muy alto; es decir, hay mucho para crecer y pare mejorar.
La clave para potenciar ese crecimiento sigue siendo la articulación entre distintos actores del Estado y del Estado con el sector privado. Esa complementación debería permitir elaborar un correcto diagnóstico de la situación, de los avances, pero también de los factores que estancan al sector. Uno de ellos es la baja calidad de los servicios en la mayoría de los destinos del interior provincial. No es una falencia específica del turismo, pero impacta notablemente en la actividad. Otra, la falta de preparación -no es generalizado, pero sí se observa con mucha frecuencia- de los actores locales proveedores de servicios turísticos, como por ejemplo hoteles, establecimientos gastronómicos hasta los vendedores de productos en espacios públicos.
Como ya se dijo, el mejor modo es el trabajo articulado. El actual ministro de Turismo, Roberto Brunello, a poco de asumir declaró, casi como una declaración de principios: Siempre hemos bregado por el trabajo conjunto público-privado. Y ha habido avances en ese sentido.
Por eso también deben valorarse los esfuerzos de coordinación realizados por los responsables de turismos de distintos municipios, que días pasados se reunieron para conformar una mesa de articulación para el desarrollo de productos turísticos comunes y aunar criterios en las acciones de promoción. Participaron de la reunión representantes de municipios de El Rodeo, Las Juntas, Los Varela, Paclín, Huillapima, Las Puerta y San Fernando del Valle de Catamarca.
Las perspectivas son buenas, al punto que puede decirse, después de mucho tiempo, que el turismo ya es política de Estado en Catamarca. Es decir, que la actividad ha sido asumida por las autoridades como un factor de desarrollo y que su impulso continuará no importa el signo político del gobierno. Pero para que siga creciendo es menester tomar nota de las falencias y las carencias a los fines de generar las líneas de acción estratégicas que permitan superar esos déficits. El desafío no es sencillo, pero el potencial con que cuenta Catamarca para empezar a jugar en las ligas mayores es argumento suficiente para seguir trabajando con ahínco y entusiasmo.