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El recuerdo de José Ignacio Rucci
El 25 de septiembre de 1973, dos días después de que Perón resultara elegido presidente por tercera vez con más del 62% de los votos, la muerte de José Rucci significó un antes y un después. Si bien ya se habían producido otros crímenes políticos, lo del secretario general de la CGT marcó un quiebre. El propio Perón se mostró muy conmovido y dijo: "Me mataron un hijo", y luego, al participar de su funeral expresó: "Me cortaron las patas". Rucci fue asesinado en la puerta de su casa del barrio de Flores.
El sacerdote Carlos Mujica, asesinado también hace 47 años, conocía bien a varios miembros de Montoneros. Fue su asesor espiritual cuando muchos de los futuros guerrilleros eran alumnos del Colegio Nacional Buenos Aires. Años después se distanciaron y Mujica tuvo una actitud crítica hacia ellos, les reprochaba que no hayan dejado las armas a pesar de que era una realidad el retorno de Perón a suelo argentino.
Dos meses después de la muerte de Rucci, el padre Mujica se expresó en forma contundente: "La ejecución de Rucci fue un gravísimo error, yo sé que lo mataron los Montoneros, no es una cuestión de opinión, esa es la verdad", y los acusó de “jugar con el pueblo" y de "quitarle la alegría tremenda de experimentar a Perón presidente”. A solo dos días de los comicios, testificó el sacerdote en un audio grabado en noviembre de 1973, información y grabación inédita divulgada por el diario INFOBAE el 14 de mayo de 2014. Esta información salió a la luz gracias a un audio aportado por Jorge Rulli, un viejo militante de la primera Juventud Peronista.
Hoy los argentinos y los justicialistas vemos azorados que aparecen algunos sujetos que reivindican a un Perón que no existe, que en vez de levantar las banderas de la unión de los argentinos, de la justicia social y de la independencia económica en paz y con progreso, reivindican un Perón falsificado que estaría levantando banderas de venganza y de lucha de clases.
Les decimos a nuestro pueblo y principalmente a todos los jóvenes, que el peronismo es amor a los humildes y que los que predican el odio y la división entre los argentinos, no son peronistas o se han olvidado de serlo. Reivindicamos el abrazo entre el Gral. Perón y el Dr. Ricardo Balbin en pos de la Unidad Nacional. Nosotros seguimos buscando un proyecto de nación, una revolución en paz y dentro de la ley y el eje de esa revolución son los trabajadores argentinos, generando empleo y productividad.
Es por eso que decimos que los trabajadores son los que crean la grandeza de la patria día tras día con su esfuerzo, que el trabajo no debe tener impuestos, que los derechos conquistados no deben ser conculcados, que los únicos privilegiados son los niños y nuestros abuelos. Nosotros queremos una sola clase de hombres y de mujeres, una sociedad igualitaria, solidaria, capaz de vivir en la comprensión, en la tolerancia y en el respeto.
Para el justicialismo, los que pretenden gobernar deben servir al pueblo y no servirse ni enriquecerse a costa de él. Gobernar es crear trabajo, es lo que dignifica a las personas; es apoyar y promover la actividad privada, la producción agrícola-ganadera, la industrialización del país. Es promover la educación y la salud como un derecho sin distinción de niveles económicos.
Hoy pedir el diálogo es superar el enfrentamiento de aquellos que por no poder razonar ideas, se abrazan a un fanatismo que destruye las convicciones y divide a la sociedad. Nosotros queremos volver a una patria libre, capaz de reírse, de cantar, de recuperar la palabra esperanza, que es lo que siempre nos dio a todos los justicialistas. José Ignacio Rucci fue un hombre de principios y valores. Su principal virtud: la lealtad. Fue leal a los trabajadores, al Justicialismo y a su creador: el Gral. Juan Perón. Que Dios lo tenga en la gloria, con la esperanza que se haga justicia a 47 años de su asesinato. Este homenaje de recordación va en ese camino.
Arq. Luis R. Guerrero
Concejal - Capital (M.C.)
DNI 8.413.666