viernes 1 de mayo de 2026
EDITORIAL

Un fenómeno dramático

Por Redacción El Ancasti

En oportunidad de celebrarse el pasado miércoles el Día de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía, se ha recordado, con buen criterio, que la meta número 15 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas busca la conservación de los bosques y la biodiversidad y luchar contra la desertificación.

Esta agenda, que los países se han comprometido en respetar, busca además promover el uso sostenible de los ecosistemas, detener e invertir la degradación de las tierras y poner freno a la pérdida de diversidad biológica.

Según la ONU, se pierden en el mundo cada año aproximadamente 700.000 hectáreas forestales. El fenómeno es dramático en la Argentina, que se ubica entre los diez países con más deforestación del planeta. En los últimos 30 años se han perdido casi 8 millones de hectáreas de bosques nativos, según denunció la organización ecologista Greenpeace.

Diversos estudios estiman que el 75% del territorio argentino está condicionado por procesos que dañan el suelo. Y esto se debe al uso desmedido de las explotaciones agrícolas-ganaderas y forestales, y también por la acción del viento y del agua.
El fenómeno de disminución o pérdida de la calidad del suelo se denomina degradación. La manifestación más grave de la degradación es la erosión, que se define como la pérdida de las capas más fértiles del suelo y, por ende, de gran parte de sus condiciones para producir.

En el caso de la tala de bosques nativos, si bien las provincias más afectadas son Chaco, Salta y Santiago del Estero, donde los bosques han cedido lugar a la producción agropecuaria, también en Catamarca este fenómeno se puede advertir. En el caso de nuestra provincia se han producido, más que tierras incorporadas a la producción, numerosos casos de desertificación, sobre todo en el departamento Tinogasta, donde el desmonte indiscriminado de los bosques nativos, consumados desde fines del siglo XIX, ha ocasionado la proliferación de médanos que avanzan sobre sectores poblados, tapando viviendas y campos que, en otros tiempos, tenían una finalidad productiva. La desertificación es la desertización por la acción deliberada del hombre.

En Catamarca rige la ley provincial de Bosques 5311 y a nivel nacional la 26.331. La norma local es un proyecto integral de Ordenamiento Ambiental y Territorial del Bosque Nativo. Allí se diagramó un nuevo mapa de zonas protegidas de bosques autóctonos, a los efectos de evitar que se sigan devastando miles de hectáreas.

En los últimos años han funcionado programas de preservación de bosques nativos y de reforestación en algunos departamentos de la provincia, pero los esfuerzos parecen todavía insuficientes. En el marco de la celebración del Día de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía, y con el propósito de cumplir la meta número 15 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas, deben ponerse los esfuerzos en generar las estrategias orientadas a la preservación del ambiente en el que vivimos.

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