Las PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias) fueron concebidas para evitar que las roscas políticas de los dirigentes con mayor peso dentro de las distintas fuerzas terminaran condicionando la conformación de las listas de candidatos, clausurando, de esa manera autoritaria y vertical, las aspiraciones de sectores minoritarios.
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Consenso forzado
Se instituyeron por ley a nivel nacional, la 26.571, denominada pomposamente "Ley de democratización de la representación política, la transparencia y la equidad electoral", el 2 de diciembre de 2009.
En Catamarca la norma provincial fue aprobada en 2015 y estrenada ese mismo año.
Las componendas entre los “cabezones” de cada partido, o “mesas chicas”, minaron históricamente las chances de los que no pertenecen a esa elite o de los que por diferencias internas decidieron apartarse del oficialismo partidario. Y en ese mecanismo de acuerdos entre pocos la renovación en la política encontraba una restricción prácticamente inevitable.
El camino de los díscolos de cada fuerza era, entonces, formar un nuevo partido o alianza electoral con otros sectores. Las PASO, en cambio, posibilitan que todas las expresiones participen con sus propias listas de candidatos sin necesidad de romper con las estructuras de las que provienen o con las que se sienten identificados.
Sin embargo, todo parece indicar que en casi todas las categorías, especialmente en las que se competirá por cargos ejecutivos, no habrá en agosto disputa interna porque se terminaron consensuando listas únicas. Las excepciones tal vez sean, como ya ha sucedido en instancias anteriores, las que confirmen la regla.
La elevación exagerada de las condiciones necesarias para competir dispuestas por algunos partidos, pero sobre todo presiones de los dirigentes de mayor peso dentro de cada fuerza, provoca que finalmente prime el consenso, algunas veces forzado.
El fenómeno es recurrente tanto a nivel local como a nivel nacional. En Catamarca, en años anteriores, algunas fuerza han dirimido por esa vía numerosas candidaturas de todas las categorías. El Frente Cívico y Social-Cambiemos lo hizo incluso para cargos ejecutivos en 2015. Y el oficialismo provincial en categorías legislativas, tanto a nivel provincial como municipal.
Es un hecho que los frentes electorales que presentan candidatos a presidente de la Nación llevarán una fórmula unificada y no habrá competencia. En esos casos, sobre todo considerando la dura crisis económica que vive el país, tal vez lo más conveniente sea modificar la ley de creación de las PASO, estableciendo que no será necesaria la realización de las primarias si hay una sola lista por agrupación. Lo mismo a nivel provincial.
La resistencia de los partidos a dirimir sus diferencias en compulsas internas es llamativa. A veces los liderazgos fuertes e indiscutibles justifican la unificación de listas, pero en la mayoría de los casos lo que sigue primando es la voluntad de la dirigencia con más peso interno, que termina alineando al resto.