Abundan en las crónicas policiales noticias referidas a operativos antidrogas que hacen presumir avances concretos en la lucha contra el narcotráfico. Pero la mayoría de los procedimientos no son golpes de alto impacto, sino más bien actuaciones policiales que terminan con la detención de vendedores de droga al menudeo o de consumidores.
La suma de operativos de esta índole termina generando no solo innumerables causas judiciales, sino también estadísticas que son engañosas y que pueden llevar a pensar que el combate contra el delito organizado transita por un camino exitoso.
Pero analizando en detalle las características de los casos, las conclusiones pueden ser bien distintas. Un estudio realizado en la Fiscalía Federal N° 6 de Comodoro Py, a cargo de Federico Delgado, determinó que casi el 80 % de las causas que se radican en esa sede judicial referidas a temas de drogas no involucran a grandes bandas encargadas del tráfico y la venta ilegal de drogas, sino a consumidores que fueron apresados con hasta ocho gramos de marihuana. Lo que en la jerga policial-judicial se conocen como "perejiles”.
Al parecer, se trata de una tendencia en aumento. En 2015, de las 432 causas, 195 fueron por tenencia para consumo. En el primer tramo del año pasado, sobre 453, 150 fueron por ese tema. Y a fines de 2016 el porcentaje llegó al 77 % de los expedientes tramitados en esa fiscalía.
Si bien no hay estudios globales, se presume que la tendencia es similar para todos los juzgados del país, por lo que se puede inferir que hay un abocamiento desmedido a causas sin importancia, muchas de las cuales, incluso, terminan en la nada porque, como se sabe, no es punible la tenencia de bajas cantidades de estupefacientes para consumo personal en la medida en que ello no implique un peligro concreto o daños a terceros o a bienes de terceros.
Esta jurisprudencia, sentada por la propia Corte Suprema de Justicia, entiende que la utilización de estupefacientes cae dentro de la esfera de autonomía individual en la cual el Estado no se puede inmiscuir.
De hecho, ninguno de los consumidores denunciados en la Fiscalía de Federico Delgado, la gran mayoría de ellos arrestados por la policía, fue indagado o procesado, por lo que los expedientes no tuvieron otro destino que el archivo.
Se gastaron, entonces, recursos materiales y humanos en la tramitación de causas judiciales que ni siquiera deberían haberse sustanciado, y que solo sirvieron para inflar estadísticas que se exhiben como logros en la lucha contra el narcotráfico.
En cuanto al resto de las causas por drogas, la inmensa mayoría involucra a vendedores al menudeo, y muy pocas a los integrantes de las bandas narcos que producen, trafican y venden la droga a gran escala.
La lucha contra el narcotráfico exige trabajo coordinado, sistemático y con la mira en las cabezas de las poderosas bandas narcos. Apuntar a perejiles no solo no desbarata los negocios ilícitos, sino que distrae recursos que podrían utilizarse eficazmente.