En los procesamientos del juez Alejo Ramos Padilla contra Pablo Gonzalo Pinamonti –responsable de las “Bases Amba” de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI)– y Ricardo Oscar Bogoliuk –delegado y responsable de la Base Ezeiza– se reveló que la inteligencia del gobierno de Mauricio Macri también espió a los estudiantes secundarios.
Durante 2017, las Bases AMBA recopilaron, produjeron, analizaron y distribuyeron información de tipo político vinculada a las elecciones de medio término que se desarrollaban en la provincia de Buenos Aires. Desde el juzgado federal de Dolores informaron que encontraron documentos e informes de inteligencia que dan cuenta de la utilización de las denominadas “Bases AMBA” de la AFI para llevar adelante espionaje político de manera ilegal.
Entre abril y diciembre de ese año, además de espiar a dirigentes políticos, unidades básicas, comités, centros comunitarios, partidos políticos y comedores, la AFI se encargó de espiar a frentes y espacios estudiantiles. El informe de Ramos Padilla revela que las Bases AMBA habían recolectado información del Frente de Estudiantes Secundarios de La Cámpora Moreno, un espacio integrado por cerca de 40 estudiantes de distintas escuelas de entre 16 a 18 años, identificando a su referente Clara Truncellito, quien por entonces tenía 16.