El Gobierno nacional se ofreció ayer como "garante" para destrabar el conflicto docente en la Provincia de Santa Cruz, que gobierna Alicia Kirchner, al reunir a gremios y a funcionarios patagónicos y pedirle "gestos" a ambas partes. Al igual que sucedió en la provincia de Buenos Aires, intentan que la discusión salarial y laboral se desarrolle "con los chicos en las aulas" y para ello se suspenderá el receso invernal.
"La Nación se presenta como garante de esta situación, porque obviamente desde el Ministerio del Interior saben cuál es la situación económica y financiera de la Provincia", sostuvo la ministra secretaria general de la Gobernación, Claudia Martínez. En el encuentro llevado a cabo en la Casa Rosada, también estuvieron los secretarios generales de la Asociación Docentes de Santa Cruz (ADOSAC), Pedro Cormack; de la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET), Héctor Cova; y el titular de AMET-Santa Cruz, Raúl Robles; así como también representantes de CTERA.
"Todos los espacios de diálogo son significativos. En Santa Cruz no los hemos tenido y hacemos responsable a la Provincia", manifestó Cormack, quien indicó que el distrito patagónico está en una "situación de crisis muy importante, desde todo punto de vista".
El gremialista resaltó que "es importante que haya algún tipo de propuestas concretas a considerar" y subrayó que "el nivel de acatamiento del paro ha sido muy alto y eso refleja la legitimidad el planteo". Asimismo, el titular de ADOSAC manifestó que los ministros nacionales le pidieron a los sindicatos que "se analice la situación a un futuro inmediato dentro de la posibilidad de negociación de retornar lo más rápido posible a las clases" y finalizó: "Se necesitan definiciones concretas, rápidas y urgentes porque han pasado muchos días".
Con una Provincia que aún no empezó el ciclo lectivo, el Gobierno nacional y el santacruceño coincidieron en la necesidad de suspender el receso invernal para recuperar los días de clase, aunque reconocieron que no será suficiente. En ese sentido, Martínez, quien criticó la "intransigencia" de los gremios, remarcó que pretenden que la solución llegue a través de "una discusión que se dé con los chicos adentro de las aulas".