Además del problema de incentivo de precios, las empresas se enfrentan al fenómeno geológico que desde 1998 está bajando la producción en petróleo convencional porque cuentan con yacimientos maduros en etapa de declinación, y la falta de inversión en el descubrimiento de nuevas reservas impidió revertir la tendencia.
Los analistas reafirman que la industria tiene el interés en el desarrollo de los abundantes recursos no convencionales, ya que ahí se pueden obtener nuevas reservas o para revertir la declinación. El yacimiento neuquino de Vaca Muerta está aportando de 40 a 50.000 barriles por día entre todas las compañías, pero los niveles de inversión que se destinaron a la perforación de pozos en Vaca Muerta aún no resultan suficientes, ya que la explotación masiva del no convencional demanda unos 5.000 millones de dólares al año.
La situación es diferente en el caso del gas, ya que en abril la producción total fue de 123.275 millones de metros cúbicos diarios, es decir un 0,2 por ciento por encima de los 122.919 mm3/día del mismo mes de 2016, mientras que el saldo positivo intermensual fue de 0,8 por ciento respecto a los 122.219 mm3/día de marzo.