Mauricio Macri, Germán Garavano y Laura Alonso fueron
denunciados penalmente por "negociar impunidad” de forma extrajudicial con
Odebrecht, que pagó coimas y está vinculada a la familia presidencial. Los
funcionarios mantuvieron reuniones con la empresa y criticaron al Ministerio
Público, que acordó el traspaso de información confidencial con Brasil para
investigar a todos los argentinos involucrados en el Lava Jato.
El diputado Rodolfo Tailhade radicó la demanda en Comodoro
Py contra las tres altas autoridades del Ejecutivo por reunirse a espaldas de
la Justicia con la empresa que pagó coimas. La presentación de 33 páginas, a la
que accedió El Destape, pide la imputación por negociaciones incompatibles con
el ejercicio de funciones públicas, usurpación de autoridad, títulos u honores,
encubrimiento agravado y abuso de autoridad contra el jefe de Estado, el
Ministro de Justicia y la titular de la Oficina Anticorrupción.
"La ilegalidad del obrar del Gobierno resulta más grave aún
si se tiene en cuenta que existen vínculos indisolubles entre la compañía
brasileña, el Presidente, su familia y su entorno. Es posible decir, entonces,
que en estas tratativas se está negociando la impunidad del propio Macri”,
esgrime el legislador nacional del Frente Para la Victoria - PJ.
Tailhade aclara que los encuentros a puertas cerradas pero
publicitados por Garavano y Alonso con los ejecutivos de la filial argentina de
Odebrecht fueron "intentos de obtener anticipadamente la información
confidencial que aquellos pudieran aportar y de ese modo, controlar los daños
que esos datos se encaminan a producir sobre la familia del Presidente y sus
más cercanos amigos”. El objetivo, apunta el diputado, es evitar "que salga a
la luz la posible participación de otras empresas vinculadas al Presidente”.
"El Poder Ejecutivo lanzó una desesperada ofensiva para
obtener esa información antes que la Justicia”, describió el parlamentario. Es
que las reuniones del Ejecutivo se realizaron con la excusa de las dilaciones
impuestas por la procuradora general, Alejandra Gils Carbó, quien es la única
con el poder de acordar el intercambio de documentación con la justicia
brasileña, tal como realizó. De hecho, los fiscales federales encargados de las
causas involucradas viajaron hace dos semanas a Brasilia para cerrar los
detalles logísticos.
En diciembre del año pasado, la Procuraduría General de
Brasil alcanzó un acuerdo con Odebrecht, en el marco de un acuerdo más amplio
del que tomaron parte la Procuración General Suiza y el Departamento de
Justicia de Estados Unidos. A partir de allí, comenzó a cooperar con la
justicia de los 15 países involucrados en el escándalo. En Argentina, la
compañía habría pagado U$S 35 millones de sobornos.
La denuncia de Tailhade cayó por sorteo en el juzgado de
Rodolfo Canicoba Corral, quien este año trabaja en conjunto con la fiscalía de
Federico Delgado. Este dúo ya manejó un caso de sobornos presuntamente pagados
por Odebrecht al director general de la Agencia Federal de Inteligencia,
Gustavo Arribas, amigo íntimo de Macri. Poco antes de que un arrepentido
admitiera haberle transferido U$S 850.000 al jefe de los espías estatales, en
un suceso inédito y excepcional, Canicoba Corral lo sobreseyó antes de empezar
a investigarlo. Delgado apeló, pero el fiscal general Germán Moldes desistió de
darle impulso, por lo que el expediente depende de la decisión de la Cámara de
Casación.
Además de esta causa, sobre Odebrecht la Justicia Federal
argentina investiga otras cinco causas. Una de ellas es el soterramiento del
Sarmiento, adjudicado en 2008 al consorcio Odebrecht, Iecsa (en ese entonces de
Ángelo Calcaterra, primo de Mauricio Macri)-, Comsa SA y la italiana Ghella.
También el pago de $ 45.000 millones que el Gobierno autorizó mediante DNU al
consorcio Ghella, Oderbretch e Iecsa para la realización de la obra del
soterramiento del Sarmiento; la construcción de dos plantas potabilizadoras de
AySA y la ampliación de dos gasoductos; las maniobras desarrolladas por la
brasileña en el concurso preventivo de Correo Argentino SA; la compra de bonos
de la provincia de Córdoba por parte del Fondo de Garantía de Sustentabilidad
del ANSES para financiar la construcción de gasoductos por parte de Odebrecht.