A través de un oficio, el Procurador General de Brasil, Rodrigo Janot, comunicó ayer a su par argentina, Alejandra Gils Carbó, que el próximo jueves se levantan las restricciones sobre las pruebas en el Lava Jato y reclamó confidencialidad. Mucha de la documentación ha sido solicitada por distintos fiscales en el marco de causas contra la firma brasilera que está siendo investigada por pago de sobornos, al menos unos 35 millones de dólares, para acceder a licitaciones de obras públicas.
Entre ellos los fiscales Franco Picardi y Federico Delgado quienes investigan irregularidades en las obras del soterramiento del Tren Sarmiento y de AySA, en una planta potabilizadora de Zárate, respectivamente. En Brasil se firmó un convenio entre Odebrecht y el Estado por el cual empleados y directivos de aquella aportaron información sobre el pago de sobornos, tanto dentro como fuera de ese país, en el acceso a obras públicas y el mismo tiene un plazo de reserva que comenzó el 1 de diciembre pasado y se mantiene por seis meses, o sea vence este jueves.