Una mujer que es testigo y querellante en el juicio por crímenes de lesa humanidad cometidos en la ciudad mendocina de San Rafael fue hallada ahorcada hoy con un cable en el cuello en su vivienda de la ciudad de Córdoba, y los investigadores intentan determinar si la asesinaron durante un intento de robo o por otros motivos, informaron fuentes policiales.
El cuerpo de la víctima, identificada como Elsa Marta Sosa de Fagetti (62), fue encontrado por su hija y su yerno en la casa en la que la mujer vivía sola, situada sobre la calle Pastor Taboada 847, del barrio Altos de Vélez Sarsfield de la capital provincial.
Según indicaron los voceros, la mujer se encontraba tendida en el piso de su dormitorio y presentaba un golpe en la cabeza, además de un cable atado alrededor de su cuello.
Hasta esta tarde, los agentes de la División Homicidios
intentaban establecer las circunstancias en las que se produjo la muerte de
Sosa, bajo la hipótesis de que pudo tratarse de un asesinato durante un intento
de robo en su vivienda.
Sin embargo, desde la fuerza señalaron que en el domicilio
no se registraron puertas o ventanas forzadas ni pertenencias faltantes, por lo
que aguardan los resultados de la autopsia y otras pesquisas realizadas sobre
el lugar para intentar esclarecer el hecho.
"La noticia nos sorprendió a todos, vamos a esperar que esta
noche se haga la autopsia. Los organismos de derechos humanos de San Rafael
vamos a salir esta tarde para Córdoba para estar al tanto de como sigue esta
causa”, señaló a Télam Victoria González, titular de la Asamblea Permanente por
los Derechos Humanos (APDH) de San Rafael, que también es querellante en este
juicio de lesa humanidad que en junio debería tener una sentencia.
Por su parte, la abogada Mariela Herrera, que también
interviene en el juicio, pidió "precaución y cautela" hasta conocer
lo sucedido de boca del hijo de Elsa, Javier Fagetti, quien es referente de
H.I.J.O.S. en esa ciudad mendocina y esta tarde ya se encontraba en Córdoba.
Sosa era esposa de Aldo Fagetti, militante de la Juventud
Peronista y Montoneros, quien trabajaba como empleado de Rentas en San Rafael y
fue secuestrado el 25 de febrero de 1976.
Por su desaparición, Sosa no sólo era testigo sino además
querellante en uno de los juicios por crímenes de lesa humanidad más
importantes del país en número de casos y genocidas acusados.
El caso de Fagetti es emblemático, ya que en 2007 motivó que
el juez federal de Mendoza Héctor Acosta pidiera la detención de la ex
presidenta Isabel Martínez de Perón, radicada en España.