Estados Unidos informó de manera oficial que a partir del 26 de mayo próximo autorizará el ingreso de limones en fresco de la Argentina, tras la prohibición que fijó hace 16 años.En un comunicado del Servicio de Inspección de Plantas y Animales (Aphis, en sus siglas en inglés), que depende del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda, en sus siglas en inglés) se confirmó hoy que en esa fecha vence la prórroga a la apertura que se había impuesto el 23 de enero pasado y ratificada dos meses después.
Durante la reunión con
el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Washington, la semana pasada,
el presidente Mauricio Macri planteó la necesidad de autorizar las
exportaciones de limón desde la Argentina. El ministro de Producción, Francisco
Cabrera, al término de su encuentro con el secretario de Comercio de los
EE.UU., Wilbur Ross, anunció que la apertura ya estaba decidida y que sólo
restaba la comunicación oficial, lo que sucedió hoy.
Los limones argentinos ya pueden ingresar a
EE.UU..
Los productores de
limón calculan que el mercado norteamericano representa, en una primera etapa,
unas 20.000 toneladas anuales, el 10% de las exportaciones totales argentinas,
por unos 50 millones de dólares. Sin embargo, la autorización norteamericana es
un antecedente para acceder a otros destinos exigentes como Japón.
El Aphis, en su
comunicación oficial, aclaró que las importaciones de la Argentina sólo podrán
realizarse por los puertos del noreste de los Estados Unidos en el ciclo
comercial 2017/2018 hasta que termine de elaborar la norma definitiva, a partir
de un trabajo conjunto con el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad
Agroalimentaria (Senasa), de la Argentina.
Esto era esperado por
los productores y exportadores argentinos. El freno a las importaciones era
motorizado por los productores citrícolas de California. En enero pasado,
cuando se dio a conocer la primera postergación al ingreso de limones
argentinos, la California Citrus Mutual (CCM), que agrupa a productores de la
costa oeste de los EE.UU. saludó la decisión del gobierno norteamericano y, en
un comunicado, dijo que su entidad continuaría trabajando con el USDA en
"un plan de trabajo que proteja mejor la industria cítrica doméstica de la
multitud de plagas y enfermedades que se sabe están presentes en el noroeste de
la Argentina".
Por el contrario, los
productores argentinos y el Senasa sostienen que la situación fitosanitaria de
Tucumán, la principal región productora de limones del país, no presenta
riesgos para el mercado norteamericano, lo que fue confirmado por el Aphis en
inspecciones a chacras y establecimientos empacadores del NOA.
La autorización a
importar limones desde la Argentina estaba otorgada en diciembre pasado, pero
fue postergada en enero por una norma de la administración norteamericana que
dice que cuando hay un cambio de signo político en la Casa Blanca todas las
decisiones adoptadas en los 30 días anteriores al cambio presidencial entran en
revisión. Eso ocurrió con los limones, aunque después volvieron a enfrentar
otra postergación a la espera de que fuera ratificado en su cargo el nuevo
secretario de Agricultura de Trump, Sonny Perdue, por el Senado, lo que sucedió
recién la semana pasada.