Ya imputado por el negociado de
las "low cost”, Mauricio Macri ahora fue denunciado por la licitación
fraudulenta del nuevo Tango 01. El mandatario se negó a utilizar la flota
presidencial desde que asumió, por lo que ordenó la compra de aviones en una operación
sospechada. En el sorteo, la causa le recayó en el Juzgado de Claudio Bonadio,
que trabaja este año con la Fiscalía de Jorge Di Lello.
En la demanda penal presentada en Comodoro Py, la Fundación por la Paz y el Cambio Climático acusó al
Presidente, funcionarios y empresarios de estafa para favorecer a Avianca (ex
MacAir Jet SA), la compañía que puede aún pertenecer a la familia Macri.
En la causa de las aerolíneas
bajo costo, Di Lello y el juez Sergio Torres indagan si SOCMA aún es dueña de
la empresa que dijo vender el año pasado. Aquella investigación fue impulsada
por los diputados del Frente Para la Victoria Rodolfo Tailhade y Juan Cabandié,
pero también ampliada por la ONG que preside Fernando Míguez.
En el escrito, al que accedió El
Destape, Míguez especificó que existen prácticas políticas en el Gobierno "que
borran o confunden convenientemente la diferencia de lo público y lo privado”.
El presidente de la ONG aclaró que "muchos de los funcionarios no tienen
antecedentes comerciales”.
En julio del año pasado, el Jefe
de Gabinete, Marcos Peña, admitió que no se reparará el histórico Tango 01 y
estimó en U$S 20 millones el presupuesto de la puesta a punto para su venta. En
2000, la SIGEN desaconsejó vender la aeronave porque le daría pérdidas al
Estado.
Con el arribo de Cambiemos, la
Dirección General de Logística de la Presidencia de Carlos Martín Cobas pasó a
recomendar la operación. El funcionario encargado del mantenimiento de la flota
presidencial fue ejecutivo de MacAir Jet SA y renunció al Estado esta semana
tras ser imputado en la causa de las aerolíneas bajo costo.
Cobas, a cambio de la histórica
aeronave, desea comprar un "avión de empresario top”, según la denuncia. Por
esto, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) llamó en febrero a la
licitación 22501812 para adquirir un "Boeing Business Jet”. El adjudicatario
fue el intermediario estadounidense Robert Peerless, dueño de Peerless Aviation
USA, por U$S 70 millones.
En tanto, Líneas Aéreas del
Estado (LADE) tenía una licitación ganada con una empresa canadiense, con U$S
5,8 millones depositados en Nueva York para leasing de horas de vuelo. Sin
embargo, se suspendió la adjudicación por perdido Colunga, y este dinero se lo
transfirió a MacAir Jet SA para que continúe el manteniendo los aviones
presidenciales, de acuerdo a la documentación presentada por Míguez.
"Los ejecutivos de Macair Jet,
empresa que en la actualidad presta servicios de mantenimientos técnico
mecánico a la flota presidencial, son los mismos que asesoraron la conveniencia
de jubilar al actual Tango 01”, esgrimió la ONG. "Ante esto queda revelada la
intención de Mauricio Macri de generar las condiciones más favorables
tendientes a incrementar el valor técnico de su empresa. Esto se llama estafa,
fraude en perjuicio del Estado Nacional, vaciamiento de los cielos argentinos”,
cuestionó.
En relación a ello, tras un
escándalo, el Gobierno dio de baja el año pasado una licitación a medida, para
alquilar una flota privada de aviones que reemplacen a los Boeing que
utilizaban los presidentes y que Macri decidió vender.
Ahora, el fiscal debe decidir si
existen indicios suficientes para comenzar una investigación contra el jefe de
Estado, Mauricio Macri; el jefe de Gabinete, Marcos Peña; el ministro de
Transporte, Guillermo Dietrich; el secretario general de la Presidencia,
Fernando De Andreis; el titular de la Agencia Nacional de Aviación Civil
(ANAC), Juan Pedro Irigoin (hermano del presidente de Correo Argentino SA); el
presidente de Avian Líneas Aéreas, Carlos Benjamín Colunga López; el CEO de
Unicos Air SA, Diego Martín Colunga Campos (hijo de Carlos); el director de
Logística de la Secretaría General de Presidencia, Carlos Martín Cobas (quien
renunció tras su imputación en las "low cost”); y el empresario aeronáutico
Robert Peerless.
En caso de que decida imputarlos,
Di Lello llevará la causa con el juez Bonadio. La acusación es por malversación
de fondos públicos, estafa, asociación ilícita, abuso de autoridad y licitación
fraudulenta en la adquisición del avión presidencial. Además, Míguez solicitó
que se suspenda la compra de la nueva aeronave y se embarguen todas las cuentas
corrientes pertenecientes a Macair Jet y Avian Líneas Aéreas.