Evacuaron la sede de AMIA por una falsa amenaza de bomba
Resultó ser una falsa alarma; trabajaban agentes de la Brigada de Explosivos de la Policía de la Ciudad. La amenaza fue a través de un llamado anónimo.
La falsa amenaza,
realizada en horas del mediodía, afectó a la sede de la mutual judía ubicada en la calle Uriburu 650, donde funcionan el Centro Integral de Adultos Mayores, la oficina central del Servicio de Empleo y diferentes
programas sociales de la entidad.
"Fueron dos
horas de mucho estrés para todos nosotros y especialmente para los adultos mayores. El gran problema que
tuvimos es que los abuelitos, gente muy mayor, ha vivido
momentos muy desagradables durante esas dos horas" que duró la
evacuación del edificio, señaló Tomás Saieg, presidente de la mutual.
Y, en declaraciones
a la agencia Agencia Judía de Noticias (AJN), explicó que "hubo que sacarlos con enorme
dificultad junto al personal de AMIA y sus familiares, que se acercaron a ver
qué pasaba con sus abuelos".
A raíz del hecho,
la Policía de la Ciudad dispuso de manera preventiva el corte de la calle Uriburu entre Viamonte y Tucumán, en tanto que la Brigada de Explosivos de la fuerza realizó la revisión correspondiente sin encontrar ningún
objeto sospechoso.
La entidad judía
informó que el reconocimiento del predio por parte de las fuerzas de seguridad obligó a interrumpir
los "programas solidarios que se desarrollan diariamente en
dicha sede" con la consecuente evacuación del personal y los concurrentes. Una vez disipada la
alarma, y concluida la inspección, el personal retornó a sus puestos de trabajo y las actividades
se reanudaron con normalidad, se informó.
"AMIA exige a
las autoridades que se adopten todos los esfuerzos necesarios para investigar el origen y naturaleza
de la amenaza recibida", manifestó la institución
comunitaria en un comunicado.
Recalcó además que
la experiencia del atentado terrorista del 18 de julio de 1994, que dejó un saldo mortal de 85 personas, "obliga a esta institución demandar los
mayores niveles de seguridad y prevención".
"Lejos de
querer generar intranquilidad o preocupaciones desmedidas, AMIA se ve en la obligación de recordar que el hecho de haber sido elegida como blanco del terrorismo internacional hace ya más de 22 años -en un atentado que
causó la dolorosa pérdida de 85 vidas y 300 heridos- obliga a esta
institución demandar los mayores niveles de seguridad y prevención, y prestar máxima atención a este tipo de provocaciones destinadas a sembrar alarma y temor",
señaló.
El incidente se
produjo un día después del multitudinario acto realizado el miércoles en Plaza de Mayo para recordar al
fallecido fiscal Alberto Nisman, quien hasta su muerte (ocurrida hace
dos años) encabezada la Unidad Fiscal AMIA, dedicada al esclarecimiento del ataque terrorista.