Con la presencia de la vicepresidenta Gabriela Michetti y funcionarios de la primera línea del Gobierno, se realizó ayer en la Plaza de Mayo un homenaje al ex fiscal Alberto Nisman al cumplirse dos años de su fallecimiento, en el que hubo durísimas críticas a la ex presidenta Cristina Kirchner y a sectores de la Justicia.
Por el Gobierno, asistieron Michetti, los ministros Sergio Bergman (Ambiente), Patricia Bullrich (Seguridad), Pablo Avelluto (Cultura), entre otros.
La ceremonia comenzó con la participación de las dos hijas de Nisman, que encendieron unas velas sobre el escenario principal, mientras que desde abajo siguió el acto la ex esposa de Nisman, la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, y su madre, Sara Garfunkel.
El fiscal Moldes estuvo a cargo del cierre: en un enfático discurso y llevándose el aplauso de todos los presentes aseguró que Nisman "murió por denunciar a Cristina" Kirchner y que "los personeros de la impunidad se cansaron de intentar impedir el avance de la justicia".
"Nisman murió por denunciar a Cristina Elisabet Fernández, viuda de Kirchner, a (Héctor) Timerman y a los cinco grandes del buen humor que le hacen coro", aseguró Moldes y agregó que la apertura de la denuncia por encubrimiento del atentado a la AMIA es un "bichito de ilusión", ya que Nisman "por un acto de coraje de denunciar a los poderosos dejó la vida por el camino".
El fiscal de Cámara le apuntó duramente al juez Daniel Rafecas, que desestimó la denuncia de Nisman y dijo que "hay magistrados que no merecen seguir recibiendo el nombre de tales", ya que "no los salpica el caso, sino que están sumergidos hasta el cuello en la ciénaga de la vergüenza".
Poco antes, Luis Czyzewski, padre de Paola, víctima del atentado a la AMIA, cuestionó "todas las cosas que se hicieron desde el poder político para que esta denuncia de Nisman no se abra y también lo que se intentó hacer para que el absurdo Memorándum de Entendimiento con Irán no fuera declarado inconstitucional".
"Los que tomaron esas decisiones nos llenaron de vergüenza a los argentinos y pusieron a nuestro país en el peor de los lugares frente al mundo. El desprestigio en el que se vio envuelto nuestro país no les importó, lo único que sí les importó era proteger su propia espalda, no lo lograron", apuntó.