Silencio oficial. Ésa es la estrategia que eligió el presidente Mauricio Macri y todo su entorno para enfrentar el escándalo en el que quedó envuelto el titular de Inteligencia, Gustavo Arribas, íntimo amigo del jefe de Estado.
Silencio oficial. Ésa es la estrategia que eligió el presidente Mauricio Macri y todo su entorno para enfrentar el escándalo en el que quedó envuelto el titular de Inteligencia, Gustavo Arribas, íntimo amigo del jefe de Estado.
Desde el Gobierno no hubo explicaciones públicas, pero funcionarios consultados por el diario La Nación intentaron relativizar la gravedad del hecho, aclarando que en 2013 Arribas no era funcionario, sino un representante de jugadores de fútbol.