La líder de la organización Tupac Amarú, Milagro Sala, inició hoy una huelga de hambre, tras denunciar que se encuentra "incomunicada" y que le prohíben recibir visitas en el penal jujeño donde está detenida.
Así lo informó la organización barrial jujeña, que aseguró que "por orden" del gobernador, Gerardo Morales, "incomunican y prohíben visitas" a Sala "sin dar a conocer razones", incluso a sus defensores, que presentarán un hábeas corpus.
"Sala está incomunicada en su celda sin posibilidad de defenderse. La sanción no fue notificada ni a la dirigente social ni a sus abogados negándole así el legítimo derecho a la defensa", denunció la Tupac Amaru y el Frente Unidos y Organizados por la Soberanía Popular en un comunicado.
Las organizaciones reclamaron que "en forma inmediata se suspenda la medida" e hicieron "directamente responsables" al gobernador radical y a su ministro de Seguridad, Ekel Meyer "por el castigo contra la dirigente social".
Sala se encuentra detenida desde el 16 de enero, acusada por irregularidades en el manejo de fondos públicos: tras denunciar públicamente "condiciones inhumanas de detención" y la presentación de un hábeas corpus colectivo, la Tupac informó que permitieron colocar un calefón e ingresar ropa de abrigo, aunque "hace pocas semanas fue trasladada a una celda de un tamaño no superior a 3 por 2 metros".
Según informó la Tupac, a los abogados de Sala se les indicó en el Penal que "la sanción se debía a reiterados sumarios realizados a Milagro por mala conducta": sin embargo, los defensores de la dirigente indicaron que la penalidad "no ha sido legal y debidamente notificada, violando así el legítimo derecho a la defensa".
Sala en reiteradas oportunidades comentó a sus visitas sobre el inicio de informes negativos por parte de la guardia, por ejemplo, por defender a otras internas cuando eran llevadas a la celda de castigo, conocidas como "chanchos", señaló la Tupac.
Los abogados de la dirigente social indicaron además que "el permanente hostigamiento a los 11 presos políticos por orden del contador Gerardo Morales se traducen en sanciones ilegitimas y arbitrarias como la aplicada en este caso a Milagro".