Los tribunales federales del barrio porteño de Retiro volverán a convertirse hoy en epicentro de las noticias políticas cuando reciban la visita, por distintas causas, de la ex presidenta Cristina Fernández y del empresario detenido Lázaro Báez.
La ex mandataria tiene previsto llegar al edificio a las 13 para notificarse personalmente del procesamiento y embargo que le dictó el juez federal Claudio Bonadío en la causa por la venta de dólar futuro, mientras que el hombre que amasó su fortuna como concesionario de obra pública declarará tres horas antes en el marco de otra investigación judicial.
En un principio Fernández de Kirchner y Báez iban a coincidir en tiempo y lugar porque la ex mandataria estaba convocada también para las 10, pero ayer pidió postergar tres horas su comparecencia ante el juez, algo que le fue concedido.
El pedido de la ex presidenta, basado en un turno médico pautado con anterioridad, fue presentado ayer por su abogado Carlos Beraldi en el marco de la causa en la que se investigan presuntas irregularidades en la operatoria del dólar futuro durante el final de la gestión kirchnerista.
Cristina Fernández llegó a la Ciudad de Buenos Aires el sábado a la noche para presentarse esta semana en Comodoro Py pero también para encabezar actividades de corte político y para celebrar mañana el cumpleaños de su hija Florencia.
La ex mandataria fue procesada por presunta "administración infiel en perjuicio de la administración pública" en una causa en la que también fueron involucrados otros 14 ex funcionarios que ya cumplieron con trámite de notificación.
Por su parte, Báez será trasladado hoy a las 10 desde el Penal de Ezeiza hacia los tribunales de Retiro para ampliar, por segunda vez, su indagatoria ante el juez federal Sebastián Casanello en el marco de la causa en la que él y sus hijos son investigados por presunto lavado de activos.
A la par de Báez serán trasladados desde el penal los también detenidos Daniel Pérez Gadin, contador de Austral Construcciones, y Jorge Chueco, abogado del empresario detenido, todos en el marco de la misma causa.
Aunque aún no trascendieron detalles, Télam pudo averiguar que tanto la Policía Federal como la Metropolitana estarán involucradas en el operativo de seguridad que se montará mañana en torno al edificio de Comodoro Py 2002, pese a que en primera instancia militantes kirchneristas identificados con La Cámpora, habían tenido la intención de encargarse del operativo en torno a la presencia de la ex mandataria en Tribunales.
No es la primera vez que Cristina Fernández se presenta ante la Justicia, ya que en abril pasado solo presentó un escrito y se negó a responder las preguntas del juez Claudio Bonadío, con quien se encuentra enfrentada.
Fernández de Kirchner ya solicitó en reiteradas oportunidades la recusación al juez, sin embargo le fue negada y permanecerá frente a la investigación.
Crítica a los sindicalistas
La ex presidenta Cristina Fernández cuestionó duramente a los sindicalistas, por haber acordado con el gobierno paritarias en cuotas, y al gobierno por los incrementos tarifarios.
Horas antes, la ex mandataria se había reunido en el Instituto Patria con ex funcionarios, diputados y dirigentes de su núcleo duro, para discutir acerca de cómo debe encarar el Frente para la Victoria la oposición al gobierno de Cambiemos y horas antes de presentarse ante la Justicia.
Entre los asistentes a la reunión, que empezó alrededor de las 13, estuvieron el ex ministro de Economía Axel Kicillof, el ex Secretario de Legal y Técnica Carlos Zannini, el líder de Nuevo Encuentro Martín Sabbatella, el ex secretario general de la Presidencia Oscar Parrilli, el referente del Movimiento Nacional Alfonsinista-Forja, Leopoldo Moreau, y los diputados de La Cámpora Andrés "Cuervo" Larroque, Juan Cabandié y Eduardo "Wado" de Pedro.
Por la tarde también recibió a las líderes de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini y Estela Carlotto, mientras que también mantuvo una conversación telefónica con el presidente de Ecuador, Rafael Correa.
Desde hace meses el kirchnerismo tambalea con la salida de varios legisladores de la cámara alta y baja, y de sectores antes aliados.