Luego, continuó: "Milagro Sala es una mujer muy pesada. Yo le tenía mucho miedo. Muchos compañeros le tenían miedo. Cualquier cosa que fuera en contra de Milagro Sala decía 'pintemos fierros...¿o te tiembla la pera?'. Cualquier cosa que fuera contra ella, te preguntaba: '¿Querés conocer los peces de colores en el fondo del dique?'. Yo soy mamá soltera, temía por mi familia y por mis hijos. No tengo casa. Todavía alquilo. Las obras de mi cooperativa están hechas, no tengo miedo a una auditoría. Yo pedí una auditoría. Y a Milagro Sala, que está presa, le tengo más miedo que antes".
"Nosotros no teníamos garantías, ahora la Justicia cambió. Yo tengo 18 años como dirigente y 30 años en política, tenía responsabilidad por compañeros...nos amenazaba con quitarnos todo. Milagro tiene un arma, pequeña, la puso una vez en la mesa. Usaba el dialecto de Pablo Escobar. Había que ser sordo, mudo y ciego", declaró.
Además, agrega un dato interesante que señala la frecuencia de viajes de Sala: "Pidió hacer reformas en el hotel porque se cocinaba y el olor molestaba a otros clientes. Tenemos el nombre y apellido de las personas que viajaron en avión con Milagro Sala".
"En la segunda ocasión el dinero viajó por tierra. Volvían a contar el dinero en el hotel. Alejandro Garfarini le decía 'dale Mili que ya nos están esperando'. El 'Cuervo' Larroque era el nexo, con el 'Principito', como le decían a Máximo Kirchner. Milagro Sala entraba a la Quinta de Olivos en camionetas. Los bolsos estaban arriba de los autos", agregó.
La causa judicial
"El fiscal no me pidió el teléfono. Lo tengo y lo voy a aportar a la Justicia", dijo la diputada sin dudar. "Después de llevar los bolsos, un compañero traía los convenios de nuevas obras con Julio de Vido. Teníamos que ser ciegos, sordos y mudos...sino nos amenazaban".
"Nosotros no teníamos garantías, ahora la Justicia cambió. Yo tengo 18 años como dirigente y 30 años en política, tenía responsabilidad por compañeros...nos amenazaba con quitarnos todo", justificó, por su denuncia tardía. Además, agregó que, tras la asunción del nuevo gobernador, Sala hablaba de "tirarle uno o dos muertos a Gerardo Morales".