La detención de Milagro Sala puso el foco en una oscura
trama financiera que involucra a funcionarios del Instituto de Vivienda
Provincial, al ex ministro de Planificación Federal, Julio de Vido y una red de
cooperativistas de la organización Tupac Amaru que cobraron millonarios fondos
para la construcción de viviendas sociales sin ningún control público.
En paralelo a las causas judiciales que tramitan en Jujuy
por defraudación a la Administración Pública, extorsión y asociación ilícita,
la AGN aprobó una lapidaria auditoría de corte provincial a la que tuvo acceso
Infobae y que muestra los mecanismos fraudulentos mediante los que habrían
desaparecido más de 29 millones de pesos que provenían del Ministerio de
Planificación, en el marco del Plan Federal Mejor Vivir. La maniobra consistía
en girar fondos desde el Instituto de Vivienda hacia los municipios, para
desviarlos hacia las cooperativas que respondían a Milagro Sala.
El informe analiza el movimiento financiero que se produjo
desde noviembre hasta el 10 de diciembre de 2015. Durante ese período el IVUJ
firmó una serie de convenios para tareas de mejoramiento de viviendas con los
municipios de Palpalá, San Salvador de Jujuy, San Pedro, Monterrico y El
Carmen. El proyecto contemplaba obras para mil unidades por un total de 128
millones de pesos.
De la verificación de los resúmenes bancarios de las cuentas
del Instituto de Vivienda surge que el 30 de noviembre se transfirieron desde
la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Nación $29.346.301. El
dinero se depositó en la cuenta del del Banco Nación Nº 4880018423. Entre el 4
y el 10 de diciembre el IVUJ libró el pago a los municipios mediante cheques
por la totalidad del dinero pero las autoridades que debían intervenir en la
fiscalización de la obra no estaban informadas de los acuerdos.
Investigadores judiciales ratificaron sus sospechas: por esa
cuenta habrían pasado casi 700 millones de pesos.
Por caso, según las actas de la Municipalidad de San Pedro
de Jujuy se informa que ni el secretario de Obras Públicas ni el Maestro Mayor
de Obras de la localidad sabían de la existencia del convenio como tampoco de
las cooperativas a cargo de las obras. En dicha documentación los funcionarios
locales afirman que tampoco se conocía la nómina de beneficiarios porque el
acuerdo había sido "manejado en forma directa por el intendente
saliente".
Los fondos que habían sido girados al municipio se
repartieron entre tres cooperativas vinculadas a la organización de Milagro
Sala. Se firmaron 72 cheques de 50 mil pesos destinados a las cooperativas 4 de
Junio, 21 de Mayo y 14 de Enero respectivamente. Todas ellas comparten el mismo
domicilio, en Alvear 1142, donde se encuentra una de las sedes de la Tupac
Amaru.
El informe indica que los cooperativistas cobraron el dinero
incluso antes de que los pagos a los municipios fueran registrados de manera
oficial. En todos los casos, los montos eran entregados sin la autorización
firmada por las autoridades municipales que debían intervenir en los convenios.
Los auditores advierten que "no se obtuvo documentación
referida a la identificación de las organizaciones sociales que ejecutarían las
obras, ni del responsable técnico, ni de los beneficiarios finales, ni de la
localización geográfica precisa de las obras, ni de los requerimientos y/o
reclamos que procurasen su obtención, no obstante haberse firmado los convenios
del IVUJ con los Municipios y desembolsado los fondos".
El mecanismo de pagos establecido para las cooperativas
también aseguraba la discrecionalidad, ya que los cheques dirigidos a las
organizaciones podían ser cobrados en efectivo, sin la necesidad de explicar su
destino.
La contracara de esta operatoria fue la ausencia de las
obras prometidas. El informe relata el caso de los vecinos del Asentamiento 17
de Agosto, en San Pedro, quienes no tuvieron conocimiento de ningún
beneficiario del plan como tampoco conocían a las cooperativas que habían
cobrado millonarios montos para trabajar allí.