Redrado asume la gestión del banco de Cristóbal López
El economista y ex presidente del BCRA Martín Redrado tiene previsto nombrar a tres directores propios en el Finansur; también tendrá injerencia en la aseguradora de Indalo.
La incursión del empresario Cristóbal López en el negocio
financiero estuvo rodeada de polémica desde sus comienzos. Y ahora, que pesa
sobre él una acusación de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP)
por haber retenido $ 8000 millones de impuestos para financiarse, López decidió
apelar al economista y ex presidente del BCRA Martín Redrado para renovar la
cara de sus dos empresas del sector.
Redrado, según confirmaron a LA NACION voceros del Grupo
Indalo, liderará el management de Finansur y de la aseguradora de López,
Providencia (ex Generali Argentina). Aunque sin un cargo ejecutivo formal, el
economista, que en la campaña presidencial del año pasado se mostraba como uno
de los referentes del Frente Renovador, fue el encargado de designar a tres
nuevos directores del banco, todos ellos ex funcionarios de línea del Central.
Se trata de Juan Basco, hasta hace no mucho responsable de la mesa de dinero de
la autoridad monetaria; de Raúl Planes, ex subgerente general de Operaciones; y
Norberto Domínguez, que entró en el BCRA de la mano de Redrado como ex
subgerente de Servicios Centrales.
"Tengo un banco de inversión MR Servicios Financieros,
y estamos hablamos que nos den un mandato de venta por el 100% de las acciones
durante 24 meses. En ese tiempo hay que estabilizar el banco y hacerlo
crecer", explicó, por su parte, Redrado a LA NACION. "El equipo que
sugerí es buena parte del que trabajó conmigo en el Banco Central y que, cuando
se han ido retirando, han empezado a trabajar conmigo en consultoría",
apuntó.
Apremiado por las deudas impositivas, con su nave insignia
Oil Combustibles concursada, y con otras 10 empresas intervenidas o con
veedores, López amagó varias veces este año con intentar vender algunas de sus
compañías, entre ellas, Finansur y Providencia. Por el banco, según trascendió,
hubo dos interesados firmes: la compañía Sancor Seguros y el fondo Optimum
Capital Partners. Sin embargo, ambas ofertas naufragaron, en parte, aseveran
fuentes al tanto de las negociaciones, por desinterés del propio López.
"Entiendo que fueron ofertas que no terminaron siendo
firmes. Por un lado, Optimum Capital Partners es un fondo de inversión y el
Central no aprueba el ingreso de fondos como accionistas a los bancos. Y la de
Sancor, creo, nunca llegó a materializarse. Cuando pasan estas cosas se llama
un tercero", esgrimió Redrado, quien no obstante aseguró con respecto a su
participación que "todavía no hay nada firmado". Pero ya la semana
pasada el ex presidente del Central visitó al Superintendente de Bancos del
Central, Fabián Zampone, en el edificio que tanto conoce, y le informó sobre su
tarea.
El banco Finansur es propiedad en un 69,82% de López, pero según
consta en el BCRA, todavía tienen participación en el paquete dos de sus
accionistas históricos: Jorge Sánchez Córdova (23,3%) y Jorge Demaría (6,88%).
Es un secreto a voces en el sistema financiero que la relación de López con
Sánchez Córdova -que fue el encargado de venderle su mayoría a López en 2012-
no es la mejor.
El banquero, sin embargo, volvió en la práctica a asumir las
riendas del banco este año, luego de que se conociera la denuncia de la AFIP en
contra de López. Incluso habría estado dispuesto a recomprarle sus acciones al
empresario kirchnerista. Aunque, por su parte, Sánchez Córdova también tiene
una opción de venta a López del 23% de las acciones que todavía tiene en su
poder, que podría ejercer en algún momento.
El ingreso de López en Finansur no fue sencillo. El Central
se tomó tres años para aprobarle la adquisición del 70% del banco. Y lo hizo
recién en mayo de 2015, pasando finalmente por alto todas las normas
internacionales antilavado de activos, que desaconsejan que el negocio del
juego tenga ligazón con el financiero. López tenía entonces participación en
Inverclub, la empresa dueña de los casinos en Puerto Madero, Rosario y Neuquén;
y en Casino Club, la compañía de la cual dependen las tragamonedas del Hipódromo
de Palermo y en ciudades del interior.
El síndico en ese momento en el Central era el patagónico
Hugo Carlos Álvarez, que si bien coincidió temporalmente con Redrado hacia el
final de su mandato en el Central, era un hombre de Néstor Kirchner. Álvarez,
de acuerdo con informaciones periodísticas, fue además contador de Osvaldo
Sanfelice, que fue socio de López en Talares de Posadas, y su empleado en
Álcalis de la Patagonia. Sanfelice es un actor central en el entramado de
negocios de la familia Kirchner.