El aumento en las dietas de los diputados nacionales, dispuesto por el presidente de la Cámara, Emilio Monzó (PRO), generó críticas por parte de los bloques de izquierda, reparos del Frente Renovador y justificaciones de toda índole de representantes del PRO, el FPV y del PJ.
La diputada nacional por el Frente de Izquierda, Myriam Bregman, calificó ayer de "obsceno" el aumento y aseguró que ese incremento "choca contra la realidad de la mayoría de las familias trabajadoras".
Afirmó que el aumento del 47% "refuerza una política donde se va formando una casta política llena de privilegios que se aleja cada vez más de los problemas que tiene cualquier familia trabajadora".
Más cauto, el diputado nacional del Frente Renovador José De Mendiguren aseguró ayer que se enteró por los diarios de los aumentos en las dietas de los diputados y anticipó que la bancada que lidera Sergio Massa "analizará los alcances de ese incremento para determinar de dónde surge".
Esa cifra de incremento "sorprende e indigna cuando uno ve el aumento del resto de los salarios", dijo y agregó: "Queremos ver si el aumento debería haber sido por etapas y si está bien".
A su vez, el titular del bloque FPV-PJ, Héctor Recalde, ironizó: "Supongo que los diputados que se quejaron lo habrán donado al Garrahan", en obvia referencia a Pitrola quien, por su parte cuestionó el incremento.
Desde el PRO, el porteño Daniel Lipovetzky, explicó que el aumento "está atado a las paritarias del gremio legislativo", que fue de poco más del 30% en 2016, y con el incremento de los pasajes que reciben los legisladores, que estaban atrasados desde hacía varios años.
Tras sostener que se trata de "una decisión administrativa interna" de ambas cámaras, al hacer referencia a la resolución firmada días atrás por Monzó y por la titular del Senado, Gabriela Michetti, aseguró que "el valor del trabajo tiene que ver con la remuneración que percibimos".
"Somos los representantes del pueblo; por lo que es correcto que el aumento esté atado a la paritaria de los empleados legislativos como ocurre en todas las legislaturas del país y en definitiva, más allá que estamos atados a esa paritaria, hay que decir además que los diputados no cobramos aguinaldo, como sí lo perciben otros poderes del Estado", agregó.
Su compañero de bloque, el diputado Juan Carlos Villalonga afirmó que "se hace una cuenta que es pirotecnia periodística" cuando se difunden porcentajes superiores al 47% en el aumento de las dietas de los legisladores y enfatizó que "no tiene que ver con la realidad".
Señaló que "la dieta actualizada no va a pasar de los 80 mil pesos" tanto para diputados como para senadores y dijo que "esto está absolutamente en línea con las paritarias que negociaron todos los trabajadores del Poder Legislativo".
Remarcó además que "hubo un aumento del 13% en marzo y un 18%, si no recuerdo mal, en agosto" que redondea un aumento global del 31%.
"No estamos hablando del 50 ni del 70% que se publicó, lo que pasa es que se hace un cálculo falso que es incluir en esa dieta lo que cobran los diputados del interior, que es desarraigo, que es lo que tienen que gastar todas las semanas que son 3 o 4 días en Buenos Aires", indicó.