Astuta, Cristina Kirchner marcó la cancha ayer durante la cadena
nacional y puso su idea de reducir la oferta de candidatos como eje de
la agenda que hoy tendría que debatir el Partido Justicialista durante
el Congreso Nacional que se realizó en Parque Norte. La experiencia adversa que cosechó esa estrategia en la Ciudad obliga al oficialismo a revisar sus pasos.
Está
claro: son muchos. Los anotados para la carrera por la sucesión
presidencial llegaron a sumar siete, tres de los cuales reportaban en el
gabinete. En la Provincia, la cifra trepó hasta la media docena. A
escasas semanas del límite para formalizar propuestas, algunos comienzan
a bajarse o cambiar de objetivos, pero aun así parecen demasiados. Así
lo entienden en la Casa Rosada.
El secretario de Legal y
Técnica, Carlos Zannini, fue el encargado de pasar en limpio el mensaje.
Para quienes ayer no entendieron –o no quisieron entender– las palabras
de la mandataria, el funcionario aclaró: "Los peronistas tenemos el
dilema de que la Presidenta no puede volver a ser candidata y tenemos que asumir que hay que elegir la fórmula de las PASO lo más acotada posible".
"Será
el voto de la sociedad el que decida quién es el compañero que tiene
que seguir con el proyecto, que tiene que seguir con la lucha por los
más humildes, y la lucha contra las corporaciones y los buitre", sostuvo
Zannini.
El
cónclave reunió a los congresales con la misión de ordenar ideas antes
de que la campaña encienda motores. De allí el sentido de oportunidad en
el planteo de la jefa de Estado. Al cierre del encuentro, el presidente
del Consejo del PJ, Eduardo Fellner, y la mayoría de los
dirigentes presentes respaldaron el pedido con el objetivo de evitar la
dispersión electoral y "volver a ganar y a ser gobierno".
Los aspirantes a la Presidencia del Frente para la Victoria
no pudieron escapar de las preguntas de la prensa al respecto. De
manera previsible, concedieron la razón al requerimiento, pero ninguno
se mostró dispuesto a dar un paso al costado. No era el momento, claro,
pero resulta difícil no pensar que en los próximos días llegarán las
novedades.
"Tener cinco precandidatos es un número excesivo, igual que 12 en Buenos Aires", dijo al arribar al predio Agustín Rossi. Desfavorecido en los sondeos, el ministro de Defensa aparece como uno de los posibles fusibles en la interna.
En tanto, su par de Transporte, Florencio Randazzo,
expresó su "total acuerdo" con la bajada de línea de Cristina Kirchner
y, apelando al mismo concepto que ayer usara ella, pidió a referentes
del PF un "baño de humildad". El funcionario, quien rankea mejor en las
encuestas, evitó especular sobre los destinatarios de la solicitud: "Al que le quepa el sayo que se lo ponga".
El
candidato de esta fuerza política debe ser un hombre que tenga poca
preocupación por las tapas de los diarios sino por seguir adelante con
las políticas impulsadas por este gobierno", indicó. "Debe contarles a
los argentinos cómo va a seguir generando empleo, si va a aplicar o no
la Ley de Medios, si va a continuar o no con Fútbol para Todos, si vamos
a seguir con empresas como Aerolíneas e YPF y los Ferrocarriles".
También esquivó definiciones el gobernador Daniel Scioli.
A su entender, el pedido presidencial sobre "humildad" para los
precandidatos kirchneristas fue "una reflexión general" y que no estuvo
dirigido "a nadie en particular". Y añadió que en su caso personal
sostiene que "cuanto más responsabilidad, más humildad y más apertura".Otro que se pronunció al respecto fue el presidente de la Cámara de Diputados Julián Domínguez, quien
se bajó de la carrera presidencial para competir en Provincia. Dijo que
lo ideal sería buscar un candidato que sintetice el sentimiento de todo
el partido. "Los melones se van a ir acomodando en el camino", vaticinó. Domínguez aspira a competir por la sucesión de Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires.
Frentes y folklore
La
presión para reducir el número de candidatos dominó las discusiones de
la reunión pero no fue el único tema. Además de tomar nota ello, el
encuentro sirvió para que el máximo órgano del PJ apruebe por unanimidad
autorizar a los apoderados partidiarios, Jorge Landau y Eduardo de Pedro, la conformación del frente electoral por el cual el oficialismo va a presentar candidatos en las próximas elecciones.
"Siempre
hemos sido frentistas, no tenemos miedo de compartir los ideales de
Perón y Eva con los compañeros de otros partidos", enfatizó Fellner, y
agregó: "Al peronismo no lo une el oportunismo ni el espanto", sino "el
ideal y el corazón".
Además, se avaló un documento de fuerte
apoyo de continuidad a las políticas de la presidente Cristina Kirchner y
su antecesor, el fallecido Néstor Kirchner.
El congreso reunió a
centenares de dirigentes de todas las latitudes del país. Incluso hubo
quienes viajaron del exterior para el caso, por ejemplo el ex secretario
de Comercio Guillermo Moreno, hoy parte de la misión diplomática en Roma. También estuvo Juan Carlos "Chueco" Mazzón,
el máximo armador de las listas electorales del partido al que
recientemente se le dio salida de la Casa Rosada. Ambos compartieron
mesa con gobernadores.
No hubo sorpresas. Tampoco recelos. Los
peronistas son expertos en cerrar filas puertas adentro cuando la
coyuntura apremia. Está en su ADN. Las tradiciones, no obstante, se han
ido modernizando: antes de los discursos, los parlantes emitían las
estrofas de la marcha que hizo famosa Hugo del Carril, pero con
variantes. Las versiones iban de la cumbia a la bossa nova.