Los hermanos Lanatta y Schillaci estaban condenados a prisión perpetua por el triple crimen de General Rodríguez (en el marco del tráfico de efedrina) en donde murieron Sebastián Forza y sus dos socios, Leopoldo Bina y Damián Ferrón, en el año 2008.
Martín Lanatta reapareció con fuerza en los medios en el último tramo de la campaña electoral de este año al vincular al ex jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, como autor intelectual de las muertes.
A raíz de esta denuncia es que los presos se encontraban detenidos en el área de Sanidad del penal, aparentemente con custodia.
Ayer al conocerse lo sucedido se deslizaron sospechas de que Martín Lanatta habría cobrado dinero para acusar a Aníbal Fernández, que a su vez habría sido utilizado para sobornar y concretar la fuga.
A esto se sumó que una semana antes se había quitado la consigna especial con la que contaban los reclusos, lo que sumo a las sospechas de que el escape había sido planificado y que contó con apoyo.
Los ahora prófugos fueron condenados el 20 de diciembre de 2012 por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 de Mercedes a prisión perpetua por los delitos de "privación ilegal de la libertad agravada en concurso real con homicidio agravado por ensañamiento, alevosía y por la participación de más de dos personas".
Temor
El abogado Miguel Ángel Pierri, defensor de la familia de Damián Ferrón, sostuvo que el escape de tres de los condenados "no es una simple fuga, esto es un hecho grave" y remarcó que "estas son las cosas que se deben corregir" de aquí en más en el Servicio Penitenciario.
Pierri, quien fue amenazado de muerte durante el proceso penal, y los familiares de Forza, Ferrón y Bina recibieron custodia especial a partir del escape de los tres condenados. Por su parte, Aníbal Fernández descartó solicitar protección.