lunes 23 de marzo de 2026
Según el presidente del banco central, alejandro vanoli

"No habrá devaluación en 2015, seguirá la flotación"

Ratificó la política y defendió los controles contra el dólar blue y aseguró que no cederán a presiones.

Por Redacción El Ancasti
El presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, aseguró que el próximo año "no habrá una devaluación" del peso frente al dólar estadounidense y descartó así que el Gobierno vaya a ceder ante las "presiones" de los mercados financiero y exportador. 

No obstante, el funcionario anticipó que el objetivo oficial de "dar certidumbre y confianza de que no va a haber una devaluación (de la moneda nacional) no quiere decir que el tipo de cambio se va a mantener fijo". 

Así, Vanoli aclaró que el objetivo del Banco Central es mantener lo que se denomina la flotación administrada, porque "la Argentina no tiene un tipo de cambio fijo, en estos últimos años ha mantenido esta política".

Consideró Vanoli que el precio del dólar debería estar en 2015 en un nivel que de alguna manera pueda conciliar mantener la competitividad de los productos argentinos que se exportan y garantizar que "no haya una inestabilidad financiera y una excesiva volatilidad". 

Medidas
El jefe del Central estimó que el freno a una nueva corrida cambiaria -la novena en los gobiernos de Cristina Fernández- y la baja del precio del dólar en el mercado negro se logró debido al conjunto de medidas tomadas por la autoridad monetaria. 

"Todo esto pasó por un conjunto de medidas, fundamentalmente la decisión política de no ceder a estas presiones. Señales muy claras de que la devaluación no era una opción y que se iban a tomar todas las medidas para que esa decisión se pudiera cristalizar", dijo.

Entre las decisiones oficiales, destacó la acción del Estado nacional para buscar ingresos a través de un acuerdo con los exportadores de granos para que liquiden la cosecha y el intercambio de monedas (swap) con China.
Asimismo, resaltó que se haya decidido tratar y controlar las expectativas alimentadas por "el mal uso" del contado con liquidación, que es la metodología utilizada por grandes inversores para fugar divisas a través de la compra de bonos en pesos aquí y su posterior venta en dólares en el exterior. 

"Los resultados están a la vista, lo cierto es que esta operatoria se desarmó y las expectativas de devaluación se derrumbaron por sí mismas", sostuvo el banquero en declaraciones a Radio Nacional Rock. 

"Hubo una campaña por la que se inducía a dolarizar creando miedo en un contexto donde no solamente está el fallo del juez (Thomas) Griesa sino que también se dan un conjunto de factores de la economía mundial como recesión de los países vecinos, caída de los commodities", apuntó. 
 
Preocupación
 
La concentración en la edición y comercialización de la industria editorial es un fenómeno actual que preocupa a los dirigentes de la Cámara Argentina del Libro (CAL), pese a que el sector tiene un ritmo sostenido de ventas con un promedio de 5.000 millones de pesos anuales.
"Los autores consagrados terminan publicando en las grandes editoriales, pero nadie nace consagrado, por eso es importante poner como política nacional, la defensa de las pequeñas editoriales, pensando al sector no como una industria más, sino como industria cultural", señaló el presidente de la CAL, Izaac Rubinzal.
"Como Cámara que nuclea a las empresas nacionales nos preocupa el alto grado de concentración de la edición y la comercialización. Nosotros tenemos socios a pymes nacionales y es importante ir generando las condiciones para que estas pequeñas empresas subsistan", añadió.
Ese interés radica en que las pequeñas editoriales son las que publican las obras de nuevos autores, en especial de los del interior del país, más limitados por su lejanía con los grandes grupos editoriales.
"Aquí debemos partir de la base de que los autores nóveles y los que residen del interior del país, comienzan con este tipo de editoriales. Es un problema que tiene incidencia desde el punto de vista cultural", insiste Rubinzal en diálogo con Télam.
En 2012, según datos de INDEC, el sector facturó 1.900 millones pesos por las editoriales que se convirtieron en 3.800 millones por venta al público, mientras que en 2013 las editoriales facturaron unos 2.500 millones de pesos y 5.000 millones por venta al público.
En el país, la CAL tiene afiliadas 450 editoriales y casi la mitad de éstas registraron el año pasado menos de cinco títulos, explicó Rubinzal para ejemplificar la concentración del sector.
"Un tema que nos preocupa es que aquí hay 10 empresas que tienen el 30% de la producción -medido en cantidad de títulos- pero en venta de ejemplares (libros) tienen el 50 por ciento", agregó el dirigente.

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