El frente de llamas tiene 400 kilómetros. Es intensa la actividad de los bomberos. Tuvieron que desalojan una colonia psiquiátrica.
Córdoba – Más de 300 bomberos seguían combatiendo hoy un gigantesco incendio que alcanzaba ocho kilómetros de extensión, iniciado en las sierras de Punilla, cerca de la ciudad cordobesa de Cosquín, mientras un hombre fue detenido como sospechoso de haber dado comienzo a las llamas y otro que se
encontraba desaparecido finalmente fue hallado.
La situación, que fue definida como "preocupante" por el gobernador cordobés, José Manuel de la Sota, obligó a desalojar a más de 300 internos de la colonia psiquiátrica "Santa María de Punilla", por precaución.
El mandatario provincial admitió, en declaraciones a la radio Cadena 3, la "preocupación que causa la gravedad del incendio", aunque aseguró que para combatirlo "los bomberos ponen, como siempre, un corazón enorme, y tienen el mejor y más moderno equipo para hacerlo".
En tanto, un joven fue denunciado por su familia como desaparecido, ya que fue visto por última vez ayer a la tarde cuando salió a colaborar con los bomberos y brigadistas, aunque no hay reportes que indiquen que haya tomado contacto con los mismos.
El siniestro se inició en el barrio Mandinga, donde se detuvo a un hombre de 31 años, como presunto responsable de instigarlo. Las llamas se expandieron luego por las cimas de la cadena montañosa cercana a Cosquín.
Marcelo Colombatti, coordinador provincial del Plan de Manejo del Fuego, señaló esta mañana que el incendio sólo había sido "controlado en algunos sectores". "Lo cortamos en el frente, pero no se puede decir que está controlado", indicó el funcionario.
Además, explicó que el siniestro "tiene unos 400 metros de cabeza, pero unos ocho kilómetros de extensión en los flancos" y se hace difícil combatirlo en las quebradas de la cadena montañosa.
Colombatti informó que eran 283 hombres, con 30 autobombas, los que combatían las llamas en el sector y se esperaba la llegada de otros 600 para las próximas horas.
Otras 200 personas, entre policías, civiles y paramédicos participaban del operativo.
La sequía que afecta a los pastizales y los fuertes vientos que se registraron ayer en la zona agravaron la situación.