sábado 17 de octubre de 2026
Luego de que fue dado de alta

El cirujano que operó a León XIV aseguró que "no hay motivos" para suspender su gira por América Latina

El cirujano Stefano Margaritora confirmó que el pontífice evoluciona muy bien tras la cirugía de pulmón y que llegará en condiciones a la gira de noviembre por la región.

El cirujano Stefano Margaritora, quien operó al papa León XIV el pasado martes 13 de octubre de un adenocarcinoma pulmonar, afirmó este sábado que “no hay motivos clínicos” para que el pontífice no realice el viaje que tiene previsto realizar por América Latina del 6 al 17 de noviembre. “Diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar este viaje”, comentó el especialista a Vatican News, luego de que el papa saliera del hospital Gemelli de Roma tras ser dado de alta.

Días atrás, el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, había indicado que el primer viaje apostólico de León XIV a América Latina —programado del 6 al 17 de noviembre con escalas en Uruguay, Argentina y Perú— quedaría condicionado a la recuperación del pontífice: “Dependerá de cómo evolucionen las cosas; debemos esperar a que salga del hospital y ver qué dicen los doctores sobre si está en condiciones de viajar”, señaló el cardenal, quien calificó la gira como “un viaje largo y exigente”.

El pontífice recibió el alta hospitalaria este sábado tras abandonar a primera hora de la tarde el Hospital Gemelli de Roma, donde fue operado de un adenocarcinoma pulmonar. Tras cuatro días de hospitalización, regresó a la Santa Sede y este domingo rezará el ángelus desde la ventana de los aposentos papales.

Margaritora prevé una recuperación completa antes del viaje de noviembre

Al momento del alta, los análisis de sangre del Papa eran normales, su función cardíaca estaba en orden y el pulmón evolucionaba según los plazos habituales después de la cirugía. El cirujano indicó que el estado general del pontífice era bueno.

Además, se refirió al período habitual de rehabilitación física tras una intervención de este tipo. “Si lo tratamos como a una persona normal, después de este tipo de intervención considero que se necesitan un par de semanas para lograr una recuperación física verdaderamente completa”, dijo.

En ese sentido, Margaritora precisó que, como ya transcurrió casi una semana desde la cirugía, “el papa podría estar plenamente recuperado dentro de unos diez días más”. Y agregó: “En cuanto a un viaje largo, con desplazamientos en avión, que tendrá lugar dentro de aproximadamente tres semanas, diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar”.

Cómo fue detectado el tumor pulmonar

El adenocarcinoma pulmonar de León XIV no se detectó por síntomas respiratorios ni a través de un control específico del pulmón. La lesión apareció en imágenes de rutina del abdomen, donde podían verse las bases pulmonares debido a la posición del diafragma.

“El descubrimiento del tumor maligno de pulmón fue absolutamente fortuito, como, por desgracia, sucede con frecuencia. Al realizarle unas pruebas rutinarias del abdomen, se descubrió en el tórax, en las bases pulmonares, una pequeña mancha”, explicó.

Margaritora explicó que la mancha estaba en una zona visible en esos estudios por la forma similar a un paracaídas que tiene el diafragma. Añadió que, si hubiera estado ubicada un poco más arriba, probablemente no se habría advertido. El cirujano vinculó el caso del Papa con una situación frecuente en los tumores pulmonares, que pueden no provocar señales en etapas iniciales. “El Santo Padre no presentaba ningún síntoma respiratorio y se encontraba perfectamente”, afirmó.

Por su parte, indicó que la intervención consistió en retirar el lóbulo inferior derecho del pulmón, donde se encontraba el tumor. Margaritora la definió como una operación habitual para lesiones pulmonares de determinado tamaño, aunque reconoció que operar a un Papa alteró por completo la dimensión humana del procedimiento.

“En realidad, la intervención del Santo Padre fue una operación rutinaria”, señaló el cirujano. Explicó que, en casos similares, la práctica médica indica extirpar todo el lóbulo afectado. El médico informó que la cirugía transcurrió sin complicaciones. Para él, ese resultado respondió a lo que todo equipo espera antes de entrar a un quirófano, aunque aclaró que no siempre ocurre.

La recuperación posterior requirió poca asistencia adicional debido a la disposición del paciente. Margaritora contó que León XIV se mantuvo tranquilo, sonriente y respetuoso de las indicaciones de los profesionales. El relato sobre las sillas de la capilla reflejó esa actitud. Cuando el equipo intentó relevarlo de la tarea, el Papa respondió: “No importa, puedo hacerlo, lo hago”.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar