El Fondo de Inversión Directa de Rusia (RDIF) y el Centro Nacional de Epidemiología y Microbiología de Gamaleya, ambos desarrolladores de la vacuna Sputnik-V, anunciaron que ampliarán su capacidad de producción para atender a "la alta demanda en América Latina". Asimismo, aclararon que pese a algunos posibles retrasos Argentina "seguirá recibiendo la vacuna".




