Nueve muertos y 21 heridos dejó un tiroteo ayer en un centro comercial de Múnich (sur de Alemania), según la policía de ese lugar, que aludió a un acto cometido "probablemente" por un solo autor que finalmente se suicidó.
"En el marco de la investigación, hemos descubierto una persona que se dio la muerte", informó la policía. Se trata de un alemán de 18 años, de origen Iraní, que se presume actuó solo.
La policía de la ciudad bávara (sur de Alemania) mencionó un "final de la alerta" lanzada al producirse la matanza, aunque se mantenía "prudente".
Luego del ataque, Múnich quedó en estado de alerta, ya que se presumía de trataba de un atentado y podía extenderse, aunque finalmente se suspendió el alerta.
Los transportes volvieron a funcionar anoche. La estación central de trenes de Múnich, que había sido evacuada, reabrió y los trenes que habían quedado bloqueados volvieron a circular.
La canciller Angela Merkel convocó para hoy una reunión de su consejo federal de seguridad en Berlín para "analizar la situación", indicó anoche su portavoz.
Según informaciones recogidas por la AFP, varios testigos dijeron que los atacantes eran hombres con rasgos "árabes", aunque la policía no confirmó esta información.
La televisión alemana NTV por su parte indicó que según un video aficionado el autor o uno de los autores de la matanza parece proferir insultos racistas antes de disparar, "lo que puede hacer pensar en un acto de un extremista de derecha".
El tiroteo comenzó en una hamburguesería, y el atacante corrió por el centro comercial y disparó a varias personas, antes de huir en dirección a una estación de metro.