La mala suerte y la física quisieron que David Salmon no se diviertiese tanto al tirarse por ese tobogán de agua en Dallas, EE.UU. La velocidad y una curva demasiado pronunciada hicieron que cayera por un acantilado. El final no es tan malo: numerosas fracturas y un video que se hizo viral luego de que él mismo lo publicara en Facebook desde la cama del hospital.




