Lo hizo mientras veía el recorrido por las calles de Londres en tiempo real bajo sus pies en un iPad. A unos 400 kilómetros de distancia, corrían simultáneamente 37.000 personas.
Peake completó el recorrido en tres horas, 35 minutos y 21 segundos, una marca que se quedó muy lejos de la conseguida por el ganador de la carrera, el keniano Eliud Kipchoge, que finalizó el recorrido en dos horas, tres minutos y cinco segundos, la segunda mejor marca del mundo.