Padres lanzaron una campaña para su hija y los detuvieron
Recaudaron casi un millón de dólares por su hija enferma, no la trataron y los detuvieron. Los padres gastaron 600.000 sin que la niña fuera sometida a ninguna de las intervenciones médica.
Los padres de una niña
que sufre una enfermedad rara, que lanzaron una amplia campaña para reunir
fondos para cubrir su tratamiento, incurrieron en un presunto
delito de estafa, según concluye una
investigación llevada a cabo por las fuerzas de seguridad de Cataluña, en el
este de España.
La investigación
concluye "que los padres de la menor serían presuntos autores de un delito
de estafa, como se desprende de los estudios de los movimientos bancarios y de
diversos testimonios del caso", señalan en un comunicado los Mossos
d'Esquadra, la policía regional catalana, que no pudo determinar por el momento
el nombre y número de afectados.
Los padres de la menor, que padece una enfermedad rara, fueron
detenidos el 7 de diciembre, después de
que se iniciara una investigación por las sospechas de que el dinero recaudado
por su asociación no fuera finalmente utilizado para tratar a Nadia, que tiene
ahora 11 años.
La policía regional
apuntó que de los 918.000 euros (968.000 dólares) que
obtuvieron a través de donativos, los padres gastaron 600.000 sin que la
niña fuera sometida a ninguna de las intervenciones médicas para las que estaban destinadas las
donaciones.
En el registro de la
vivienda familiar, los agentes encontraron "1.845 euros en efectivo, 32
relojes de alta gama valorados en 50.000 euros, una estilográfica, un
ordenador, tres tabletas electrónicas y tres teléfonos móviles, todos de alta
gama, además de marihuana", destaca el comunicado.
Según los Mossos
d'Esquadra, el alquiler del apartamento, que alcanzaba los 9.800 euros anuales, se
pagaba con los fondos de la asociación.También se descubrió
un pago a una empresa de automoción de 24.500 euros.
El caso de presunta
estafa salió a la luz el pasado fin de semana cuando el diario "El
País"publicó una información en la que, tras una investigación propia
y consultas a expertos, concluía que el relato del padre era falso. Este
sostenía que la niña estaba siendo tratada en una clínica de Houston, donde se
iba a someter a una serie de intervenciones.