"Es una tragedia, un escándalo y si este ataque fue deliberado, es un crimen de guerra", afirmó director general del organismo de la ONU, Anthony Lake, en un comunicado.
Podría tratarse, según el responsable de Unicef "del ataque más mortífero contra una escuela desde el inicio de la guerra" en Siria hace cinco años y medio. La escuela fue atacada "en varias oportunidades", precisa el comunicado, sin dar mayores detalles, ni apuntar a los responsables.
Uno de los proyectiles cayó a la entrada de la escuela en el momento en que los niños eran evacuados a causa de los bombardeos, declaró a la AFP un militante opositor que solicitó mantener el anonimato, del Idlib Media Center.
Interrogado sobre el bombardeo, el embajador ruso ante la ONU, Vitali Churkin, declaró: "Es horrible, horrible, espero que no estemos implicados".
"Sería fácil para mí decir 'no' (no fuimos nosotros), pero soy una persona responsable, primero debo saber lo que nuestro ministro de Defensa va a decir", agregó.
El régimen sirio y su aliado ruso son acusados con frecuencia por las potencias occidentales de lanzar ataques aéreos indiscriminados contra infraestructuras civiles, acusaciones a las que éstos responden que su objetivo son los "terroristas".
Más de 300.000 personas murieron desde el inicio del conflicto en Siria hace cinco años y medio y la mitad de la población fue desplazada.
En tanto, responsables de Defensa del Reino Unido y Estados Unidos, aseguraron que la ofensiva para arrebatar a los yihadistas del grupo Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) su bastión sirio de Raqqa comenzará dentro de poco.