28 de septiembre de 2015 - 06:43
La tumba de Junípero Serra en la Misión de Carmel (California) fue objetivo del vandalismo apenas unos días después de que el papa Francisco lo proclamara santo durante su visita a Estados Unidos.
La tumba de Junípero Serra en la Misión de Carmel (California) fue objetivo del vandalismo apenas unos días después de que el papa Francisco lo proclamara santo durante su visita a Estados Unidos.
Las tumbas del cementerio en el que está enterrado el santo, así como el exterior de la propia basílica de la misión de Carmel, amanecieron el domingo manchadas de pintura y con estatuas derribadas. En una de las lápidas apareció pintada la frase: "Santo de genocidio".