John Golobic, responsable del laboratorio, limpió una serie de barbas en busca de bacterias y determinó que, si bien varias de ellas contenían bacterias normales, algunos presentaban tantas bacterias que eran comparables a un baño. "Si hubiera muestras similares en el sistema de agua, tendría que cerrarse para su desinfección", explicó el científico. "Habría un grado de suciedad un tanto inquietante", apuntó Golobic.