El turno de Robertson empieza a las 2 de la tarde y termina a las 10 de la noche. Para poder llegar ahorario se levanta a las 8 de la mañana y, después de terminar su jornada laboral, llega a las 4 de la mañana a su casa.
Si bien puede hacer un trayecto transporte público, no hay forma de llegar hasta la fábrica con éste medio. Para la ida, camina casi 13 kilómetros y, para la vuelta 21 kilómetros.
Su salario es de US$10.55 la hora y si bien gana más del sueldo mínimo en Detroit, que es de US$8.15, no le alcanza para poder comprarse un auto.
Como si el esfuerzo fuera poco, los empleadores aseguran que es un empleado perfecto y que tiene presencia récord en la compañía.