Esta semana comenzó el juicio en el que se la acusa de homicidio y ejercicio ilegal de la medicina.
Sólo doce horas después de la aplicación, Aderotimi empezó a tener problemas para respirar. Murió poco después.
La autopsia comprobó que le habían inyectado silicona industrial, que se usa como sellador, mezclada con pegamento. El cóctel fatal se le esparció por los pulmones y el cerebro, provocándole un infarto.