"Cuando Mark y yo nos conocimos, me dijo que nadie en su familia, durante cinco generaciones, había tenido una niña. Me advirtió que las posibilidades de que tuviésemos una hija, eran extremadamente remotas”, comentó Hanna en The Daily Mail, la orgullosa madre que le puso fin a una dinastía plagada de "pantalones”.
Al parecer, la clave estuvo en la recomendación médica recibida. Mantener relaciones antes y no durante la ovulación genera mayores probabilidades de que el niño concebido pueda ser mujer. Y así lo hicieron.