El hombre reside en la región de la prefectura de Ibaraki, donde comparte su día a día con su Shiba Inu, llamado Mari. Pero a pesar de ser el mejor amigo de su dueño, el can tiene sus límites a la hora de demostrar cariño.
A lo largo de 52 segundos, el hombre intenta por todos los modos posibles que su perro le dé amor, pero parece que lo entrenó tan bien que el animal lo esquiva cada vez y, claro, en sólo dos semanas cosechó más de un millón de visitas en YouTube.