Su gira termina el lunes e incluirá una Jornada de la
Juventud en la que se esperan seis mil asistentes.El papa Francisco emprende este
miércoles su visita a Corea del Sur, en el que será su tercer viaje
internacional tras Brasil y Tierra Santa, y en el que llevará su interés en la
evangelización de Asia y su deseo para la reconciliación de la península.
El avión del Sumo Pontífice despegará a las 11 hora argentina desde Roma y con
él viajarán el secretario de Estado Vaticano, Pietro Parolin y el Presidente
del Pontificio Consejo para los Laicos, Stanislaw Rylko.
También viajará un empleado del Vaticano, en esta ocasión de la centralita
telefónica, ya que Francisco decidió premiar así a los trabajadores de la
Santa Sede.
El Papa llegará a Seúl mañana y tras celebrar una misa en la nunciatura de la
capital coreana, donde se alojará, se trasladará a la sede de la presidencia
para reunirse con las autoridades y con la presidenta surcoreana, Park
Geun-hye. Esa misma tarde, Francisco celebrará una reunión con los obispos
coreanos en la sede de la Conferencia Episcopal.
El viernes, el Papa viajará en helicóptero hasta la ciudad de Daejeon,
donde celebrará la misa de inicio de la Jornada de la Juventud en el
estadio que fue escenario del Mundial de Fútbol en 2001 y posteriormente se
trasladará al santuario de Solmoe, donde se reunirá con jóvenes procedentes de
23 países asiáticos.
El Vaticano informó de que serán cerca de 6.000 los jóvenes presentes, 2.000 de
ellos procedentes de otros países asiáticos.
A los asistentes, el Papa se dirigirá en inglés y en este idioma hablará en
otras tres ocasiones, mientras que el resto de los discursos serán en
italiano.
Francisco, que visita el país asiático después de Juan Pablo II, que lo hizo en
1984 y 1989, acudirá el sábado a Gwanghwamun para la beatificación de Paul Yun
Ji-Chung y otros 123 mártires, asesinados por su fe en 1791 con la llegada
del cristianismo a Corea.
El Papa destacará entonces como en este país, en el que los católicos son el 10
por ciento de la población, se vive una Iglesia dinámica con cien mil
bautizos de adultos cada año.
Ese mismo día visitará un centro de recuperación de discapacitados, la Casa de
la Esperanza, en Kkottongnae, y en esta misma localidad se reunirá con
comunidades de religiosas y miembros del apostolado laico.
El domingo, Francisco llegará a Haemi, donde en el santuario de esta localidad
verá a los obispos de Asia y después en el Castillo oficiará la misa que
cerrará la Jornada de la Juventud asiática.
El Papa dedicará el lunes a la celebración de la misa para "la paz y la
reconciliación", como la denominó el Vaticano, en la catedral de
Myeong-dong en Seúl, para después regresar a Roma.
Se esperaba que la visita del pontífice pudiese servir para el acercamiento de
las dos Coreas, pero será difícil dada la negativa de las autoridades
norcoreanas a la invitación de los organizadores de mandar una representación
de los católicos presentes en su país.