Además, reseñó que Singer "logró obtener 12 billones de dólares del
gobierno norteamericano, amenazando con destruir la industria
automotriz", y "de una manera brillante, logró quedarse con el manejo de
las principales autopartistas de Estados Unidos y amenazó con frenar el
suministro de autopartes a Chrysler y GM".
En ese marco, añadió que "si (Singer) hubiese cumplido su amenaza, la industria automotriz habría colapsado en dos días".
"El presidente del Tesoro norteamericano en aquel momento utilizó los
mismos términos que su presidenta (Cristina Fernández de Kirchner), al
decir que Singer estaba extorsionando al gobierno de los Estados Unidos.
El problema actual es que Obama nunca enfrentará a Singer porque teme
que éste vuelva a poner en riesgo la industria automotriz", aseveró el
periodista británico en una entrevista que publica en su edición de hoy
el matutino Página/12.
Palast, quien también trabaja en la BBC de Londres, contó además que "la
primera vez que Singer ganó un juicio en Estados Unidos que le permitió
embolsar millones de dólares fue con Griesa".
En tanto, consultado si existe connivencia entre el magistrado
neoyorquino y Singer, respondió: "Los jueces norteamericanos son
elegidos políticamente. Griesa fue elegido por Nixon, es un juez de
extrema derecha, y creo que coincide ideológicamente con Singer y no le
gusta para nada el gobierno de izquierda de la Argentina".
"Griesa es un juez muy viejo, claramente no entiende la ley y no quiere
entenderla. También hay otro problema: mientras Obama sostiene que las
decisiones de este magistrado son equivocadas, no ha utilizado su
autoridad para frenar este caso", señaló.
Sobre la cláusula constitucional que podría utilizar el mandatario
norteamericano contra la embestida judicial de los fondos buitre, Palast
explicó: "Por un lado dice que Obama no tiene ninguna autoridad para
dar vuelta una decisión judicial; pero por otro lado le permite al
presidente simplemente frenar el caso".
"El presidente debe decirle específicamente al juez que este caso
entorpece sus decisiones de política exterior. Y Griesa sabe que ante
ese pedido debería frenar el caso", dijo el periodista de The Guardian,
aunque se manifestó poco confiado en que eso suceda al advertir que
"Obama no hará nada, le tiene mucho miedo a Singer".