El Gobierno de Uruguay aprobó una nueva política de defensa nacional en la cual identifica como una "amenaza latente" la presencia británica en las Islas Malvinas, ya que "incide negativamente en el Atlántico Sur como zona de paz y cooperación".
El Gobierno de Uruguay aprobó una nueva política de defensa nacional en la cual identifica como una "amenaza latente" la presencia británica en las Islas Malvinas, ya que "incide negativamente en el Atlántico Sur como zona de paz y cooperación".
En el documento elaborado por la cartera oriental y titulado "Un Uruguay integrado a la región y abierto al mundo", se identificó como "amenaza latente" para la Defensa Nacional "la situación particular que se manifiesta en las Islas Malvinas, por la presencia de potencias extra regionales y, por tanto, que inciden negativamente en el Atlántico Sur como zona de paz y cooperación", publicó el diario uruguayo La República.
De acuerdo al matutino, el informe del Ministerio de Defensa oriental señala que, si bien no existen en lo inmediato conflictos que pudieran afectar la integridad territorial, "no es de descartar en el futuro disputas o presiones de distinta índole".
La justificación que brinda el documento para considerar "amenaza latente" la situación de las Islas Malvinas es "porque afecta la zona oceánica donde naturalmente se producen las comunicaciones y la actividad económica marítima del país".
Por otra parte, el texto advierte también sobre "el agravamiento de posibles conflictos fronterizos entre países de la región".
"Todo conflicto regional debilita el proceso de integración en curso, genera carreras armamentísticas contrarias al desarrollo y pone en peligro la confianza mutua que se ha venido construyendo entre los países de la Unasur", indicó La República en su edición de ayer.
Para el período 2014-2030, el documento define algunos obstáculos que podría enfrentar Uruguay, entre los que destaca el deterioro del medio ambiente, la aparición de pandemias, el crimen organizado, actos terroristas, el espionaje y ataques cibernéticos, la inestabilidad democrática en la región, el surgimiento de guerras extra continentales y conflictos regionales, y la crisis económica mundial. Además, advierte sobre la apropiación y control indebido de recursos estratégicos.