A menos de un mes del inicio del Mundial de fútbol de Brasil, miles de personas volvieron a salir ayer a las calles de al menos 15 ciudades para manifestarse contra el alto gasto público, reclamar por mejores servicios y exigir soluciones a los problemas habitacionales antes del inicio del torneo. "Tienen 28 días para resolver esto. Si no, habrá problemas", amenazó el líder del Movimiento de los Trabajadores Sin Techo, Guilherme Boulos, al gobierno, tras una mañana de conflicto en Sao Paulo, según cita la agencia digital brasieña 247AD.




