Se trata de Miriam Yahya Ibrahim, quien fue acusada de apostasía y de adulterio por haberse casado con un hombre cristiano, algo prohibido para las mujeres musulmanas y que hace que el nuevo matrimonio no tenga validez.
Es la primera vez que se tiene conocimiento de un caso de este tipo en Sudán y la sentencia se conocerá "en breve".
Estudiantes universitarios sudaneses realizaron diversas manifestaciones cerca de la Universidad de Jartum para reivindicar que terminen los abusos contra los derechos humanos.
Embajadas occidentales y activistas sudaneses condenaron las acusaciones de apostasía contra la mujer y pidieron al Gobierno sudanés, liderado por el islamista Omar Hasán Ibrahim, que respete la libertad religiosa.
"Los detalles de este caso demuestran la interferencia descarada que hace el régimen en la vida de los ciudadanos", señaló en un comunicado la organización juvenil Movimiento Cambio Ahora en Sudán.
Sudán se está enfrentando a importantes retos económicos y sociales desde que en 2011 Sudán del Sur proclamó su independencia del resto del país, lo que supuso la pérdida de la mayor fuente de petróleo para la nación africana.