El papa Francisco pidió de nuevo que se detenga el virus del ébola y reconoció el "heroismo" de médicos y enfermeras que atienden a los afectados.
"Ante el agravamiento de la epidemia del ébola, deseo expresar mi viva preocupación por esta implacable enfermedad, que se está difundiendo especialmente en el continente africano, sobre todo entre las poblaciones más pobres", dijo el papa al término de la audiencia general.
"Me siento cercano, en el afecto y la oración, a las personas afectadas, así como a los médicos, enfermeras, a los voluntarios, a los institutos religiosos y a las asociaciones, que se prodigan heroicamente para socorrer a estos hermanos y hermanas enfermos", agregó.
En su pedido, el papa instó a la comunidad internacional a multiplicar sus "esfuerzos" para detener este virus, "aliviando concretamente los sufrimientos de todos los que están siendo tan profundamente probados", aseguró tras pedir "rezos por los que han perdido la vida".
La epidemia de ébola ha causado casi 5.000 muertos en África occidental y se han registrado 10.000 casos de contagio, según datos oficiales.
El virus se manifiesta con fiebre, vómitos, diarrea y dolores y se contagia por contacto directo con fluidos corporales de alguien que manifiesta ya los síntomas.
Estudiantes mexicanos
El papa Francisco rindió homenaje este miércoles a los 43 estudiantes de magisterio que desaparecieron en septiembre pasado en México, caso por el que están acusados funcionarios, policías y narcotraficantes.
"Quisiera elevar una oración y traer cerca de nuestro corazón al pueblo mexicano, que sufre por la desaparición de sus estudiantes y por tantos problemas parecidos. Que nuestro corazón de hermanos esté cerca de ellos orando en este momento", dijo en español Francisco al término de la audiencia general.
La víspera, durante un encuentro en el Vaticano con representantes de movimientos de base y populares de todo el mundo, buena parte de ellos provenientes de América Latina, el papa había pedido oraciones por los estudiantes mexicanos desaparecidos.
Entre los asistentes al encuentro estaba Víctor Hugo López Rodríguez, director del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas de México.
Los 43 estudiantes de una escuela rural en Ayotzinapa (Guerrero, sur de México) desaparecieron el 26 de septiembre tras participar en una protesta reprimida a tiros por la policía municipal de Iguala, que llamó en refuerzo a sicarios de Guerreros Unidos, un sanguinario cártel de la droga.
La desaparición forzada de los estudiantes es considerada una de las mayores violaciones de los derechos humanos de los últimos tiempos en ese país y ha despertado una ola de indignación en la sociedad civil, que exige a las autoridades que den con el paradero de los estudiantes.